Invocaciones al Sagrado Corazón de Jesús

Invocaciones al Sagrado Corazón de Jesús

Amor del Corazón de Jesús abrásanos
Caridad del Corazón de Jesús derrámate en nosotros
Fuerza del Corazón de Jesús sostennos
Misericordia del Corazón de Jesús perdónanos
Paciencia del Corazón de Jesús no te canses de nosotros
Reino del Corazón de Jesús establécete en nosotros
Voluntad del Corazón de Jesús dispon de nosotros
Celo del Corazón de Jesús inflámanos
Virgen Inmaculada ruega por nosotros al Corazón de Jesús. Amén.


“Que su adorno no esté en el exterior, en peinados, joyas y modas, sino en lo oculto del corazón, en la incorruptibilidad de un espíritu dulce y sereno. Dios considera precioso ese comportamiento” 1 Pedro 3: 3-4

(Todo el texto fue tomado de la revista MINUTOS DE AMOR- No.203)

Novena de la Sangre de Cristo

LA SANGRE DE CRISTO

Nunca me imaginé el poder de la sangre de Jesús, yo acepté entrar en la bendición. Descubrí que por la sangre de Jesús derramada en el calvario podía acercarme con confianza a Dios para conseguir bendiciones para mi vida.

Esta novena o la Sangre de Cristo, por si misma, no tiene un mero poder mágico, se necesita de parte nuestra, que tengamos Fe, que aceptemos y declaremos a Jesús, Señor de todas las áreas de nuestra vida, iniciando un sincero proceso de conversión, reconociendo que soy pecador, con sincero arrepentimiento, después de haber hecho un buen examen de conciencia, habiendo prometido no volver a pecar, me acerco al sacramento de la confesión, con el sacerdote, para confesar los pecados cometidos y recibir la absolución y así volver a estar en gracia de Dios.

Jesús ha venido para romper las cadenas, para liberarnos de toda esclavitud, con su Sangre preciosa, nos limpia de todo pecado y nos sana integralmente.
Contenido

María Auxiliadora de los cristianos

MARÍA AUXILIADORA RUEGA POR NOSOTROS QUE RECURRIMOS A VOS!
HISTORIA:
El primero que llamó a la Virgen María con el título de "Auxiliadora" fue San Juan Crisóstomo, en Constantinopla en al año 345, el dice: " Tú, María, eres auxilio potentísimo de Dios".

San Juan Damasceno en el año 749 fue el primero en propagar la jaculatoria: "María Auxiliadora , rogad por nosotros". Y repite: la virgen es "auxiliadora para evitar males y peligros y auxiliadora para conseguir la salvación".

En el año 1572, el Papa San Pió quinto ordenó que en todo el mundo católico se rezara en las letanias la advocación " María Auxiliadora, rogad, por nosotros", porque en ese año Nuestra Señora libró prodigiosamente en la batalla de lepanto a toda la cristiandad que venía a ser destruida por un ejército mahometano de 282 barcos y 88.000 soldados.

En 1860 la Santísima Virgen se aparece a San Juan Bosco y le dice que quiere ser honrada con el título de "Auxiliadora", y le señala el sitio para que le construya en Turín, Italia, un templo.
Pero será exactamente en 1862, en plena madurez de Don Bosco, cuando éste hace la opción mariana definitiva: Auxiliadora. "La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana".


Día de fiesta: 24 de mayo.

En 1814, el Papa Pío VII, prisionero del general Napoleón, prometió a la Virgen que el día que llegara a Roma, en libertad, lo declararía fiesta de María Auxiliadora. Inesperadamente el pontífice quedó libre, y llegó a Roma el 24 de mayo. Desde entonces quedó declarado el 24 de mayo como día de María Auxiliadora.


Novena de la confianza
María Auxiliadora enséñame y ayúdame                           Inmaculado Corazón de María
Oración de consagración
Oración de súplica

Visita a la basílica de María Auxiliadora
VER VIDEO MUSICAL                                                 Divina Misericordia

Descripción de la imagen de María Auxiliadora


Editado en Villanueva Casanare, parroquia del Sagrado Corazón de Jesús.

Novena al Espíritu Santo

EL REINO DE DIOS ES PAZ Y ALEGRÍA EN EL ESPÍRITU SANTO


Conviértete a Dios de todo corazón, despréndete de este mundo miserable y tu alma encontrará la paz; pues el reino de Dios es paz y alegría en el Espíritu Santo. Cristo vendrá a ti y te dará a probar su consuelo, si le preparas una digna morada en tu interior.


Toda su gloria y hermosura está en lo interior, y allí se complace. Tiene él un frecuente trato con el hombre interior, platica dulcemente con él, lo consuela suavemente, le infunde una paz profunda y tiene con él una familiaridad admirable en extremo.

Ea, pues, alma fiel, prepara tu corazón a este Esposo, para que se digne venir a ti y habitar en ti. Pues él dice: ........seguir leyendo...

Sigamos esta novena con devoción y decisión de abrirnos al Amor de Dios.

Inmaculado Corazón de María, "EL SECRETO DE FATIMA"

Tomado del documento del Vaticano, EL MENSAJE DE FATIMA

Fátima es sin duda la más profética de las apariciones modernas.

Apariciones y signos sobrenaturales salpican la historia, entran en el vivo de los acontecimientos humanos y acompañan el camino del mundo, sorprendiendo a creyentes y no creyentes. Estas manifestaciones, que no pueden contradecir el contenido de la fe, deben confluir hacia el objeto central del anuncio de Cristo: el amor del Padre que suscita en los hombres la conversión y da la gracia para abandonarse a Él con devoción filial. Éste es también el mensaje de Fátima que, con un angustioso llamamiento a la conversión y a la penitencia, impulsa en realidad hacia el corazón del Evangelio.

Consagración al Corazón Inmaculado de la Santísima Virgen María

ORACIONES / VIRGEN MARÍA / INMACULADO CORAZÓN / CONSAGRACIÓN
Virgen de Fátima, Madre de Misericordia, Reina del Cielo y de la Tierra, refugio de los pecadores, nosotros, adhiriéndonos al Movimiento Mariano, nos consagramos de un modo especialísimo a Tu Corazón Inmaculado.

Con este acto de consagración queremos vivir Contigo y por medio de Ti, todos los compromisos asumidos con nuestra consagración bautismal; nos comprometemos a realizar en nosotros aquella conversión interior, tan requerida por el Evangelio, que nos libre de todo

Oración a la Virgen de Fátima

Oh Virgen Santísima, Vos os aparecisteis repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y deciros: Madre mía, llevadme al Cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva, inteligencia para conocerle y amarle, paciencia y gracia para servirle a Él a mis hermanos, y un día poder unirnos con Vos allí en el Cielo.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Nuestra Señora de Fátima

VIRGEN DE FÁTIMA

"RECEN EL ROSARIO TODOS LOS DÍAS PARA ALCANZAR LA PAZ"

El 13 de Mayo de 1917 la Virgen se apareció en Fátima, Portugal para llamarnos, por medio de 3 pastorcitos, a regresar a su Hijo Jesucristo. El mensaje es de EXTREMA IMPORTANCIA Y URGENCIA. Nuestra Madre nos advierte sobre la seriedad de la vida, de peligros inminentes, sus causas y como salvarnos. No es un mensaje sensacionalista, mas bien repite la doctrina católica que muchos han olvidado y sin embargo es necesaria para la salvación. La Madre de Dios viene llena de amor porque no quiere que sus hijos se pierdan.

Divina Misericordia




Fiesta de la Divina Misericordia
"Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia...". (Sal 117)
La fiesta de la Divina Misericordia se celebra el domingo siguiente al domingo de Pascua de resurrección....
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Coronilla de la Divina Misericordia
"A las almas que recen esta coronilla, Mi misericordia las envolverá en vida y especialmente a la hora de la muerte" (Diario,754)....
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Apuntes del Diario de Santa Faustina
La misión de santa FAUSTINA era transmitir lo que quería Nuestro Señor, es decir que todo el mundo conociera la Misericordia de Dios. Su Diario es un impresionante relato de las ascensiones y de la oscuridad del alma, es un testimonio de una fe difícil e inquebrantable. Es, ante todo, un testimonio de la confianza total s la infinita misericordia de Cristo.....
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Música católica, lo mejor





Fiesta de la Divina Misericordia

DIVINA MISERICORDIA
"Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia...". (Sal 117)

La fiesta de la Divina Misericordia se celebra el domingo siguiente al domingo de Pascua de resurrección.


Esta fiesta la estableció el Papa JUAN PABLO II, el 23 de mayo del año 2000.

Del diario de santa FAUSTINA:

Esta Fiesta surge de Mi piedad mas entrañable...Deseo que se celebre con gran solemnidad el primer domingo después de Pascua de Resurrección....Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y abrigo para todas las almas y especialmente para los pobres pecadores. Las entrañas mas profundas de Mi Misericordia se abren ese día. Derramaré un caudaloso océano de gracias sobre aquellas almas que acudan a la fuente de Mi misericordia.

El alma que acuda a la Confesión, y que reciba la Sagrada Comunión, obtendrá la remisión total de sus culpas y del castigo... Que el alma no tema en acercarse a Mi, aunque sus pecados sean como la grana. Toda Comunión recibida con corazón limpio, tiende a restablecer en aquel que la recibe la inocencia inherente al Bautismo, puesto que el Misterio Eucarístico es "fuente de toda gracia".
Nuestro Señor manifestó a Santa Faustina que en la "Fiesta de la Misericordia" se abrían todas las compuertas a través de las cuales fluían las gracias divinas. Gracias de conversión y perdón de los pecados.

Participa de esta fiesta y aproveche la indulgencia plenaria, Decreto de INDULGENCIA PLENARIA

El Santo Padre Juan Pablo II quiso que este domingo se celebrara como la fiesta de la Misericordia Divina: en la palabra "misericordia" encontraba sintetizado y nuevamente interpretado para nuestro tiempo todo el misterio de la Redención. Vivió bajo dos regímenes dictatoriales y, en contacto con la pobreza, la necesidad y la violencia, experimentó profundamente el poder de las tinieblas, que amenaza al mundo también en nuestro tiempo. Pero también experimentó, con la misma intensidad, la presencia de Dios, que se opone a todas estas fuerzas con su poder totalmente diverso y divino: con el poder de la misericordia. Es la misericordia la que pone un límite al mal. En ella se expresa la naturaleza del todo peculiar de Dios: su santidad, el poder de la verdad y del amor.

La misericordia es el vestido de luz que el Señor nos ha dado en el bautismo. No debemos dejar que esta luz se apague; al contrario, debe aumentar en nosotros cada día para llevar al mundo la buena nueva de Dios.

(Benedicto XVI, 15 ABR 2007)

ORACIÓN AL SEÑOR DE LA MISERICORDIA

JESÚS AMOR MISERICORDIOSO / DIVINA MISERICORDIA / ORACIÓN
De nuevo aqui me tienes, Jesús mio,
confuso y humillado ante tu altar.

Sin saber qué decirte ni hablarte.
Ansioso solamente de llorar.

Vengo del mundo, vengo del combate,
cansado de sufrir y de luchar.

Traigo el alma llena de tristezas
y hambriento el corazón de soledad.

De esa soledad dulce, divina,
que alegra presencia celestial.

Donde el alma, tan sólo con mirarte,
te dice lo que quiere sin hablar.

Mis miserias, Señor aquí me traen.
Mírame con ojos de piedad.

Soy el mismo de siempre, Dueño mio,
un abismo infinito de maldad,
un triste pecador siempre caído,
que llora desconsolado su orfandad,
y gime bajo el peso de sus culpas
y ansia recobrar su libertad.

Soy un alma sedienta de ventura,
un corazón que muere por amar

y abrasarse en la llama inextinguible
del fuego de tu eterna caridad.

Concédeme, Señor, que a Ti me acerque,
permite que tus pies llegue a besar.

Déjame que los riegue con mi llanto
y sacie, en ellos, mi ardoroso afán.

iOh, que bien se está aquí mi dueño amado
ante las gradas de tu santo Altar.

Bebiendo de la fuente de agua viva,
que brota de tu pecho sin cesar.

Quién pudiera vivir eternamente,
en aquella divina soledad,
gozando de tu amor y tu hermosura,
en un éxtasis dulcísimo de paz. Amén.


Coronilla de la Divina Misericordia

SANTA FAUSTINA KOWALSKA, apóstol de la Divina Misericordia

Santa Faustina Kowalska
Apóstol de la Divina Misericordia
Religiosa polaca que recibió mensajes de Jesús sobre su Divina Misericordia.

Nació en la aldea de Glogoviec, en Swinice Varckie, Polonia, el 25 de agosto de 1905.

En esta dirección se encuentra todo sobre esta santa




OCTUBRE MES DEL ROSARIO, porque orar el santo Rosario?

Resurrección del Señor

Autor: P . Sergio Córdova LC | Fuente: Catholic.net
¡Ha resucitado el Señor!
Juan 20, 1-9. Domingo de Resurrección. ¡Pidamos a Cristo resucitado poder resucitar junto con Él, ya desde ahora!


Juan 20, 1-9

El día después del sábado, María Magdalena fue al sepulcro muy de mañana cuando aún era de noche, y vio que la piedra del sepulcro estaba movida.Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó.

Reflexión


“¡Exulten por fin los coros de los ángeles, exulten las jerarquías del cielo, y, por la victoria de Rey tan poderoso, que las trompetas anuncien la salvación!”. Con estas palabras inicia el maravilloso pregón pascual que el diácono canta, emocionado, la noche solemne de la Vigilia de la resurrección de Cristo. Y todos los hijos de la Iglesia, diseminados por el mundo, explotan en júbilo incontenible para celebrar el triunfo de su Redentor. ¡Por fin ha llegado la victoria tan anhelada!

En una de las últimas escenas de la película de la Pasión de Cristo, de Mel Gibson, tras la muerte de Jesús en el Calvario, aparece allá abajo, en el abismo, la figura que en todo el film personifica al demonio, con gritos estentóreos, los ojos desencajados de rabia y con todo el cuerpo crispado por el odio y la desesperación. ¡Ha sido definitivamente vencido por la muerte de Cristo! En este sentido es verdad –como proclamaba Nietzsche— “que Dios ha muerto”. Pero ha entregado libre y voluntariamente su vida para redimirnos, y con su muerte nos ha abierto las puertas de una vida nueva y eterna.

Es muy sugerente el modo como Franco Zeffirelli presenta la escena de la resurrección en su película “Jesús de Nazaret”. Los apóstoles Pedro y Juan vienen corriendo al sepulcro, muy de madrugada, y no encuentran el cuerpo del Señor. Luego llegan también dos miembros del Sanedrín para cerciorarse de los hechos, y sólo hallan los lienzos y el sudario, y el sepulcro vacío. Y comenta fríamente uno de ellos: “¡Éste es el inicio!”.

Sí. El verdadero inicio del cristianismo y de la Iglesia. De aquí arrancará la propagación de la fe al mundo entero. Porque la Vida ha vuelto a la vida. Cristo resucitado es la clave de todas nuestras certezas. Como diría Pablo más tarde: “Si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación, vana es vuestra fe; aún estáis en vuestros pecados… Pero no. Cristo ha resucitado de entre los muertos como primicia de los que duermen” (I Cor 15, 14.17.20). En Él toda nuestra vida adquiere un nuevo sentido, un nuevo rumbo, una nueva dimensión: la eterna.

Y, sin embargo, no siempre resulta fácil creer en Cristo resucitado, aunque nos parezca una paradoja. Una de las cosas que más me llaman la atención de los pasajes evangélicos de la Pascua es, precisamente, la gran resistencia de todos los discípulos para creer en la resurrección de su Señor. Nadie da crédito a lo que ven sus ojos: ni las mujeres, ni María Magdalena, ni los apóstoles –a pesar de que se les aparece en diversas ocasiones después de resucitar de entre los muertos—, ni Tomás, ni los discípulos de Emaús. Y nuestro Señor tendrá que echarles en cara su incredulidad y dureza de corazón. El único que parece abrirse a la fe es el apóstol Juan, tal como nos lo narra el Evangelio de hoy.

Pedro y Juan han acudido presurosos al sepulcro, muy de mañana, cuando las mujeres han venido a anunciarles, despavoridas, que no han hallado el cuerpo del Señor. Piensan que alguien lo ha robado y les horroriza la idea. Los discípulos vienen entonces al monumento, y no encuentran nada. Todo como lo han dicho las mujeres. Pero Juan, el predilecto, ya ha comenzado a entrar en el misterio: ve las vendas en el suelo y el sudario enrollado aparte. Y comenta: “Vio y creyó”. Y confiesa ingenuamente su falta de fe y de comprensión de las palabras anunciadas por el Señor: “Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que Él debía de resucitar de entre los muertos”.

¿Qué fue lo que vio esa mañana? Seguramente la sábana santa en perfectas condiciones, no rota ni rasgada por ninguna parte. Intacta, como la habían dejado en el momento de la sepultura. Sólo que ahora está vacía, como desinflada; como si el cuerpo de Jesús se hubiera desaparecido sin dejar ni rastro. Entendió entonces lo sucedido: ¡había resucitado! Pero Juan vio sólo unos indicios, y con su fe llegó mucho más allá de lo que veían sus sentidos. Con los ojos del cuerpo vio unas vendas, pero con los ojos del alma descubrió al Resucitado; con los ojos corporales vio una materia corruptible, pero con los ojos del espíritu vio al Dios vencedor de la muerte.

Lo que nos enseñan todas las narraciones evangélicas de la Pascua es que, para descubrir y reconocer a Cristo resucitado, ya no basta mirarlo con los mismos ojos de antes. Es preciso entrar en una óptica distinta, en una dimensión nueva: la de la fe. Todos los días que van desde la resurrección hasta la ascensión del Señor al cielo será otro período importantísimo para la vida de los apóstoles. Jesús los enseñará ahora a saber reconocerlo por medio de los signos, por los indicios. Ya no será la evidencia natural, como antes, sino su presencia espiritual la que los guiará. Y así será a partir de ahora su acción en la vida de la Iglesia.

Eso les pasó a los discípulos. Y eso nos ocurre también a nosotros. Al igual que a ellos, Cristo se nos “aparece” constantemente en nuestra vida de todos los días, pero muy difícilmente lo reconocemos. Porque nos falta la visión de la fe. Y hemos de aprender a descubrirlo y a experimentarlo en el fondo de nuestra alma por la fe y el amor.

Y esta experiencia en la fe ha de llevarnos paulatinamente a una transformación interior de nuestro ser a la luz de Cristo resucitado. “El mensaje redentor de Pascua –como nos dice un autor espiritual contemporáneo— no es otra cosa que la purificación total del hombre, la liberación de sus egoísmos, de su sensualidad, de sus complejos; purificación que, aunque implica una fase de limpieza y saneamiento interior –por medio de los sacramentos— sin embargo, se realiza de manera positiva, con dones de plenitud, como es la iluminación del Espíritu, la vitalización del ser por una vida nueva, que desborda gozo y paz, suma de todos los bienes mesiánicos; en una palabra, la presencia del Señor resucitado”.

En efecto, san Pablo lo expresó con incontenible emoción en este texto, que recoge la segunda lectura de este domingo de Pascua: “Si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de allá arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con Él, en gloria” (Col 3, 1-4). ¡Pidamos a Cristo resucitado poder resucitar junto con Él, ya desde ahora!

El Señor no se cansa de buscarnos en los desiertos del mundo

Queridos hermanos y hermanas,¡Feliz Pascua!       (Mensaje Pascual y bendición Urbi et Orbi del Papa Francisco, 16/04/17)

Hoy, en todo el mundo, la Iglesia renueva el anuncio lleno de asombro de los primeros discípulos: Jesús ha resucitado — Era verdad, ha resucitado el Señor, como había dicho (cf. Lc 24,34; Mt 28,5-6).

La antigua fiesta de Pascua, memorial de la liberación de la esclavitud del pueblo hebreo, alcanza aquí su cumplimiento: con la resurrección, Jesucristo nos ha liberado de la esclavitud del pecado y de la muerte y nos ha abierto el camino a la vida eterna.

Somos seres celestiales

Resucitados con Cristo. Somos seres celestiales
Autor: Pedro García Misionero Claretiano | Fuente: Catholic.net

78. Resucitados con Cristo. Somos seres celestiales
Aquí nos va a hablar Pablo sobre la resurrección de una manera distinta. Se va a fijar tanto en nosotros como en Jesucristo, y nos va a decir desde el principio:
“¡Somos unos resucitados con Cristo!”. Hemos resucitado con Él, como Él y para Él.

¿Por qué?... Podemos seguir el pensamiento del Apóstol
¿Es cierto que, al resucitar Cristo, hemos resucitado también nosotros?

San Pablo es categórico y no puede hablar más claro de cómo lo hace en esta carta a los de Colosas:
“Ustedes han resucitado con Cristo”, “porque Dios nos resucitó con Cristo y nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús” (Col 3,1. Ef 2,6)

LA RESURRECCION

Apoyado todo el tema en la doctrina de la Iglesia Católica, expuesta en el Catecismo. Puede navegar por todo el tema dando click en los títulos subrrayados de color naranja.
  -En la oración del Credo
  -La resurrección obra de la Santísima Trinidad
  -Que significa la resurrección de la carne?
  -La resurrección elemento esencial de la fe
  -La resurrección antes de Jesús
  -La resurrección en tiempos de Jesús
  -Punto de contradicción
  -¿Que es resucitar?
  -¿Quien resucitará?
  -¿Como?
  -¿Cuando?
  -Participación en la vida celestial de Cristo resucitado
  -El creyente participa de la dignidad de ser "en Cristo"
  -Que se necesita para resuitar con Cristo?
  -La muerte es "salario del pecado"
  -La muerte es el final de la vida terrena.
  -La muerte es consecuencia del pecado.
  -La muerte transformada por Cristo.
  -Tiene un sentido provechoso
  -"Deseo partir y estar con Cristo"
  -"Se muere una sola vez", no hay reencarnación
  -Estas preparado para la hora de la muerte?

Ostentación y fingimiento, las Morales de San Gregorio

De los libros de las Morales de san Gregorio Magno, papa, sobre el libro de Job.
(Libro 10, 47-48: PL 75, 946-947)

El que es el hazmerreír de su vecino, como lo soy yo, llamará a Dios y éste lo escuchará. Muchas veces nuestra débil alma, cuando recibe por sus buenas acciones el halago de los aplausos humanos, se desvía hacia los goces exteriores, posponiendo las apetencias espirituales, y se complace, con un abandono total, en las alabanzas que le llegan de fuera, encontrando así mayor placer en ser llamada dichosa que en serlo realmente. Y así, embelesada por las alabanzas que escucha, abandona lo que había comenzado.

CONVERTÍOS, san Clemente.

CONVERTÍOS / "EL VALOR DE LA SANGRE DE CRISTO"

De la carta de san Clemente primero, papa, a los Corintios

Apartes de este documento:
Fijémonos atentamente en la sangre de Cristo y démonos cuenta de cuán valiosa es a los ojos del Dios y Padre suyo, ya que, derramada por nuestra salvación, ofreció a todo el mundo la gracia de la conversión.

¿Es rentable ser bueno?

Autor: José Luis Martín Descalzo | Fuente: Catholic.net

Cristo curó diez leprosos y sólo uno volvió a darle las gracias. Tal vez esa sea la proporción correcta de lo que pasa en este mundo.

Quiero contarles a ustedes la historia de Piluca. Resulta que, en el colegio donde yo fui muchos años capellán, había dos hermanitas –Piluca y Manoli- que eran especialmente simpáticas y diablillos. Y un día, hablando a las mayores (y a Piluca entre ellas) les expliqué como todos los que nos rodean son imágenes de Dios y cómo debían tratar a sus padres, a sus hermanas, como si tratasen a Dios. Y Piluca quedó impresionadísima.

Pecados Capitales

PECADOS CAPITALES Y VIRTUDES PARA VENCERLOS

El PECADO CAPITAL es un apetito desordenado que nos lleva a cometer muchos otros pecados, para conseguir lo que se desea.

De acuerdo a Santo Tomás (II-II:153:4) “un vicio capital es aquel que tiene un fin excesivamente deseable de manera tal que en su deseo, un hombre comete muchos pecados todos los cuales se dice son originados en aquel vicio como su fuente principal”.

Lo que se desea o se rechaza en los pecados capitales puede ser material o espiritual, real o imaginario.

Todos tenemos una tendencia hacia los pecados capitales.


1.- Amar al mundo o amar al Padre
3.- La Gula
5.- Lujuria y castidad
7.- Ambición, codicia, avaricia
8.- Soberbia y vanagloria
9.- Tristeza y envidia
10.- Ira
11.- Acedia y pereza

Que sacamos con guardar los mandamientos?



Lectura de la profecía de Malaquías 3, 13-20a


Porque decís: “No vale la pena servir al Señor; ¿qué sacamos con guardar sus mandamientos?; ¿para qué andamos enlutados en presencia del Señor de los ejércitos? Al contrario: nos parecen dichosos los malvados; a los impíos les va bien; tientan a Dios, y quedan impunes.”
Veréis la diferencia entre justos e impíos, entre los que sirven a Dios y los que no lo sirven. Porque mirad que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir -dice el Señor de los ejércitos-, y no quedará de ellos ni rama ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas.» «Palabra de Dios. Te alabamos Señor»

Preparación para la Confesión

LA CONFESIÓN
EXAMEN DE CONCIENCIA
Cristo dio poder a sus Apóstoles para perdonar pecados, da click 




Rompe las cadenas del pecado, se libre. 
Lo que más le gusta a Dios es perdonarnos, "porque Jesús no vino a condenar al mundo sino a salvarlo".
Dejad que la Luz que es Cristo ilumine el corazón entenebrecido por el pecado.
Volved al Señor arrepentidos y humildes, dejemos la rebeldía y la soberbia. Jesús quiere curarnos.