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Acedia y Pereza, Horacio Bojorge


El lazo se rompió y volamos.
Vicios capitales y virtudes
Autor: Horacio Bojorge


Capítulo 11: Acedia y pereza

Acedia: envidia por los bienes espirituales

1. De la acedia no se suele hablar. No se la enumera habitualmente en la lista de los pecados capitales. Difícilmente se encontrará su nombre fuera de los manuales y diccionarios de moral. Muchos son los fieles, religiosos y catequistas incluidos, que nunca o rarísima vez oyeron nombrar la acedia y pocos sabrán ni podrán explicar en qué consista.

2. Sin embargo, la acedia existe y abunda por ahí, aunque pocos sepan cómo se llama. Se la puede encontrar en todas sus formas: tentación, pecado actual, hábito extendido como una epidemia, y hasta en forma de cultura con comportamientos y teorías propias que se trasmiten por imitación o desde sus cátedras, populares o académicas. Si bien se mira, puede describirse una verdadera y propia civilización de la acedia por lo cual parece conveniente ocuparse de ella.

3. Para dar una idea de lo que es la acedia expondremos primero sus definiciones y después daremos una serie de ejemplos bíblicos.

¿Qué es la acedia?

La Triple Causa de los Pecados, Horacio Bojorge S.J.

1) El deseo de la carne

2) El deseo de los ojos

3) El capricho de esta vida.

1 Juan 2,15-17
"No amen el mundo ni las cosas mundanas. Si alguien ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo es:
                                                               concupiscencia de la carne,
                                                               concupiscencia de los ojos y
                                                               soberbia de esta vida.

Todo esto no viene del Padre sino del mundo; pero el mundo pasa, y con él sus deseos. En cambio, el que cumple los deseos de Dios permanece eternamente"

La causa de todo pecado es el deseo desordenado de sí mismo.