LA REVELACIÓN DIVINA

Cómo puede conocer el hombre a Dios?
Mediante la razón natural el hombre puede conocer a Dios, a partir de lo que ha creado y que nosotros percibimos con nuestros sentidos.  Pero hay otro orden de conocimiento de Dios al que el hombre no puede alcanzar por sus propias fuerzas y es el de la REVELACIÓN. Por una decisión enteramente libre, Dios se revela y se da al hombre, porque lo ama.
Por la Revelación, «Dios invisible habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor y mora con ellos para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía» (Catecismo 142)
Por amor, Dios, se ha dado a conocer y se ha entregado al hombre. De este modo da una
respuesta definitiva y sobreabundante a las cuestiones que el hombre se plantea
sobre el sentido y la finalidad de su vida. (68)

Esta Revelación de Dios se ha dado gradualmente al hombre, comunicándole su propio Misterio mediante obras y palabras (69). Esta revelación culmina en Jesucristo.

Dios Padre Creador le habló a nuestros primeros padres y, después de la caída, rota la unidad del género humano por el pecado, les prometió la salvación (Cf. Gn 3,15), y les ofreció su alianza (un pacto).

            NOÉ, la experiencia del DILUVIO, esta historia la encuentra en Gn 5, en adelante.
            Los Patriarcas,
ABRAHAM. (59) Dios elige a Abraham llamándolo "fuera de su tierra, de su patria y de su casa" (Gn 12,1+ ), para hacer de él "Abraham", es decir, "el padre de una multitud de naciones" (Gn 17,5): "En ti serán benditas todas las naciones de la tierra" (Gn 12,3,  Ga 3,8).
ISAAC, hijo de Abraham Gn 21, 1+
JACOB, hijo de Jacob. Jacob tuvo 12 hijos. Dios pelea con Jacob, lo bendijo y le cambia el nombre por Israel. (Gn 32, 24-30).
Sus 12 hijos forman las 12 tribus de ISRAEL, el PUEBLO escogido por Dios.

MOISÉS (62) Después de la etapa de los patriarcas, Dios constituyó a Israel como su pueblo salvándolo de la esclavitud de Egipto. Estableció con él la alianza del Sinaí y le dio por medio de Moisés su Ley, para que lo reconociese y le sirviera como al único Dios vivo y verdadero, Padre providente y juez justo, y para que esperase al Salvador prometido. (la historia de Moisés está en el libro del Éxodo)

LOS PROFETAS, 64 Por los profetas, Dios forma a su pueblo en la esperanza de la salvación, en la espera de una Alianza nueva y eterna destinada a todos los hombres ( Is 2,2-4).

JESÚS Dios ha dicho todo en su Verbo
(65) "De una manera fragmentaria y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por su Hijo" (Hb 1,1-2). Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre. En El lo dice todo, no habrá otra palabra más que ésta.

TALLER.
  1. Con una palabra resumir la siguiente frase, “Por amor, Dios, se ha dado a conocer y se ha entregado al hombre”: ___________________

  1. Completar, “Las cosas creadas dan _____________ de Dios.

  1. Encontrar el vínculo, unir a cada nombre la frase que le corresponde:

                    NOE                                       Dios ha se ha revelado en Él completamente
                        MOISÉS                                Hablan al Pueblo de una esperanza de salvación
                        ABRAHAM                          Lo llamó desde la zarza ardiente
                        PROFETAS                            Diluvio
                        JESÚS                                    Hijo de Abraham
                        ISAAC                                   Las 12  tribus de Israel
                        JACOB                                   Dios bendice su descendencia
           

Sagrado Corazón de Jesús


Consagración de las familias al Divino Corazón de Jesús
¡Divino Corazón de Jesús! henos aquí postrados ante vuestra Santa Imagen,
 con los sentimientos del reconocimiento más profundo por todos vuestros beneficios,
 y del más ardiente amor por vuestra inefable bondad.
Nosotros os consagramos, ¡oh Divino Rey!
 por medio del Corazón inmaculado de María y ...... Continua leyendo


Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús

La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes posterior al segundo domingo de Pentecostés

Ez 34, 11-16Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear
Salmo 22El Señor es mi pastor, nada me falta.
Rom 5, 5b-11Encontré la oveja perdida
Lc 15, 3-7La oveja perdida
La fiesta litúrgica del Sagrado Corazón de Jesús se inspira en uno de los símbolos más ricos de la Biblia: el corazón, que en la mentalidad bíblica es la parte más interior de la persona, la sede de las decisiones, sentimientos y proyectos. El corazón indica.. Continua leyendo


MIRARÁN AL QUE ATRAVESARON, EN TI ESTA LA FUENTE VIVA

De las obras de San Buenaventura, obispo /Opúsculo 3, El árbol de la vida 29-30.47

Y tú, hombre redimido, considera quién, cuál y cuán grande es éste que está pendiente de la cruz por ti. Su muerte resucita a los muertos, su tránsito lo lloran los cielos y la tierra, y las mismas piedras, como movidas de compasión natural, se quebrantan. ¡Oh corazón humano, más duro eres que ellas, si con el recuerdo de tal víctima ni el temor te espanta, ni la compasión te mueve, ni la compunción te aflige, ni la piedad te ablanda!... Continuar leyendo 


Encíclica HAURIETIS AQUAS, sobre el culto al Sagrado Corazón de Jesús
Innumerables son, en efecto, las riquezas celestiales que el culto tributado al Sagrado Corazón infunde en las almas: las purifica, las llena de consuelos sobrenaturales y las mueve a alcanzar las virtudes todas. Por ello, recordando las palabras del apóstol Santiago: «Toda dádiva, buena y todo don perfecto de arriba desciende, del Padre de las luces» [2], razón tenemos para considerar en este culto, ya tan universal y cada vez más fervoroso, el inapreciable don que el Verbo Encarnado, nuestro Salvador divino y único Mediador de la gracia y de la verdad entre el Padre Celestial y el género humano, ha concedido a la Iglesia, su mística Esposa,...Continuar leyendo

Invocaciones al Sagrado Corazón de Jesús

Sagrado Corazón de Jesús en vos confío!


¡oh alma amante de Dios!, y con toda la fuerza del corazón exclama:
«¡Oh hermosura inefable del Dios altísimo, resplandor purísimo de la eterna luz! ¡Vida que vivificas toda vida y luz que iluminas toda luz y conservas en perpetuo resplandor millares de luces, que desde la primera aurora fulguran ante el trono de tu divinidad!
¡Oh eterno e inaccesible, claro y dulce manantial de la fuente oculta a los ojos mortales, cuya profundidad es sin fondo, cuya altura es sin término, su anchura ilimitada y su pureza imperturbable!
De ti procede el río que alegra la ciudad de Dios, para que, con voz de regocijo y gratitud, te cantemos himnos de alabanza, probando por experiencia que en ti está la fuente viva, y tu luz nos hace ver la luz......    (el tema completo, da click)

Amor del Corazón de Jesús abrásanos
Caridad del Corazón de Jesús derrámate en nosotros
Fuerza del Corazón de Jesús sostennos
Misericordiadel Corazón de Jesús perdónanos
Paciencia del Corazón de Jesús no te canses de nosotros
Reino del Corazón de Jesús establécete en nosotros
Voluntad del Corazón de Jesús dispon de nosotros
Celo del Corazón de Jesús inflámanos
Virgen Inmaculada ruega por nosotros al Corazón de Jesús. Amén.
“Que su adorno no esté en el exterior, en peinados, joyas y modas, sino en lo oculto del corazón, en la incorruptibilidad de un espíritu dulce y sereno. Dios considera precioso ese comportamiento” 1 Pedro 3: 3-4

(Todo el texto fue tomado de la revista MINUTOS DE AMOR- No.203)







Promesas del Sagrado Corazón de Jesús


Consagración de las familias al divino Corazón de Jesús


ORACIONES / SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
¡Divino Corazón de Jesús! henos aquí postrados ante vuestra Santa Imagen,
 con los sentimientos del reconocimiento más profundo por todos vuestros beneficios,
 y del más ardiente amor por vuestra inefable bondad.
Nosotros os consagramos, ¡oh Divino Rey!
 por medio del Corazón inmaculado de María y bajo el poderoso patrocinio de San José,
 toda nuestra familia.
 Sea nuestro hogar como el de Nazaret: el asilo inviolable del honor, de la fe, de la caridad, del trabajo, de la oración, del orden y de la paz doméstica.
 Sed Vos el modelo de nuestra conducta y el celoso protector de todos nuestros intereses.
Nosotros os consagramos, ¡oh divino Jesús!
 todas las pruebas, todas las alegrías, todos los acontecimientos de nuestra vida de familia, y os suplicamos que derraméis vuestras bendiciones sobre todos sus miembros, ausentes y presentes, vivos y difuntos.
 Los confiamos para siempre a vuestro divino Corazón.
Os rogamos también por todas las familias del universo: proteged la cuna de los niños, la escuela de los adolescentes, la vocación de los jóvenes; sed la fuerza de los débiles, el sostén de los ancianos,
 el esposo de las viudas, el padre de los huérfanos,
 velad con vuestro amor inmenso a la cabecera de los enfermos y de los agonizantes.
Pero sobre todo, ¡oh Jesús, océano de misericordia y de amor!
 os suplicamos que nos socorráis en el momento de la muerte; unidnos entonces más estrechamente que nunca a vuestro divino Corazón; sea él nuestro asilo, nuestro refugio, nuestro lecho de reposo; y después de dormirnos para siempre en vuestro seno bendito, ¡oh Jesús! encontremos en el Paraíso y en vuestro Sagrado Corazón, toda nuestra familia. Así sea.

Corpus Christi


Corpus Christi (en latín, "Cuerpo de Cristo") o Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo (antes llamada Corpus Domini ("Cuerpo del Señor"), es una fiesta destinada a celebrar la Eucaristía.

Finalidad de esta solemnidad:
Su principal finalidad es proclamar y aumentar la fe de los católicos en la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento.

Esta fiesta surgió en la Edad Media, cuando en 1208 la religiosa Juliana de Cornillon promueve la idea celebrar una festividad en honor del cuerpo y la sangre de Cristo presente en la Eucaristía, siendo Santo Tomás de Aquino el encargado de difundirla con su obra Oficio y Misa del Corpus, además de componer himnos eucarísticos, como el Pange Lingua.

Milagro que llevó a instituir la fiesta
En el año 1263, mientras un sacerdote celebraba la misa en la iglesia de la localidad de Bolsena, (Italia), al romper la hostia consagrada, brotó sangre.1 Este hecho milagroso, muy difundido y celebrado, dio un impulso definitivo al establecimiento como fiesta litúrgica del Corpus Christi. Fue instituida el 8 de septiembre de 1264 por el papa Urbano IV, mediante la bula Transiturus hoc mundo.

Urbano IV, amante de la Eucaristía, publicó la bula “Transiturus” el 8 de septiembre de 1264, en la cual, después de haber ensalzado el amor de nuestro Salvador expresado en la Santa Eucaristía, ordenó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi”.

Lo que declaró el Concilio de Trento:
El Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad, y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
 

Juan Pablo II exhortó a que se renueve la costumbre de honrar a Jesús en este día llevándolo en solemnes procesiones.

Milagro Eucarísitico
Oh banquete precioso y admirable! , Santo Tomas de Aquino 
El sacramento que recibes se realiza por la palabra de Cristo, san Ambrosio.
INSTRUCCIÓN DE LOS RECIÉN BAUTIZADOS SOBRE LA EUCARISTÍA, san Ambrosio 
EL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO NOS SANTIFICA, san Fulgencio

¡Oh banquete precioso y admirable!


El santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, Solemnidad.

De las obras de santo Tomás de Aquino, presbítero.
Opúsculo 57, en la fiesta del Cuerpo de Cristo, lect. 1-4

El Hijo único de Dios, queriendo hacernos partícipe de su divinidad, tomó nuestra naturaleza, a fin de que hecho hombre, divinizase a los hombres.

Además, entregó por nuestra salvación todo cuan tomó de nosotros. Porque, por nuestra reconciliación ofreció, sobre el altar de la cruz, su cuerpo como víctima a Dios, su Padre, y derramó su sangre como precio de nuestra libertad y como baño sagrado que nos lava, para que fuésemos liberados de una miserable esclavitud y purificados de todos nuestros pecados.

Pero, a fin de que guardásemos por siempre jamás en nosotros la memoria de tan gran beneficio, dejó a los fie­les, bajo la apariencia de pan y de vino, su cuerpo, para que fuese nuestro alimento, y su sangre, para que fuese nuestra bebida.

¡Oh banquete precioso y admirable, banquete saluda­ble y lleno de toda suavidad! ¿Qué puede haber, en efecto, más precioso que este banquete en el cual no se nos ofrece, para comer, la carne de becerros o de machos cabríos, como se hacía antiguamente, bajo la ley, sino al mismo Cristo, verdadero Dios?

No hay ningún sacramento más saludable que éste, pues por él se borran los pecados, se aumentan las vir­tudes y se nutre el alma con la abundancia de todos los dones espirituales.

Se ofrece, en la Iglesia, por los vivos y por los difuntos para que a todos aproveche, ya que ha sido establecido para la salvación de todos.

Finalmente, nadie es capaz de expresar la suavidad de este sacramento, en el cual gustamos la suavidad espiri­tual en su misma fuente y celebramos la memoria del in­menso y sublime amor que Cristo mostró en su pasión.

Por eso, para que la inmensidad de este amor se imprimiese más profundamente en el corazón de los fieles, en la última cena, cuando, después de celebrar la Pascua con sus discípulos, iba a pasar de este mundo al Padre, Cristo instituyó este sacramento como el memorial perenne de su pasión, como el cumplimiento de las antiguas figuras y la más maravillosa de sus obras; y lo dejó a los suyos como singular consuelo en las tristezas de su ausencia.

HISTORIA DE LA SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI

Fiesta de la Santísima Trinidad


"Apenas hemos celebrado la venida del Espíritu Santo, cantamos la fiesta de la Santísima Trinidad en el Oficio del Domingo que sigue, escribía San Ruperto en el siglo XII, y este lugar está muy bien escogido, porque tan pronto como hubo bajado el Espíritu Santo, comenzó la predicación y la creencia; y, en el bautismo, la fe y confesión en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo."

La devoción a la Santísima Trinidad se inició en el siglo X, y a partir de esta época se fue también difundiendo su fiesta litúrgica, entrando en el calendario romano en 1331. Si bien desde el comienzo del cristianismo la oración litúrgica se ha dirigido al Padre, por mediación del Hijo y en el Espíritu Santo, y el mismo Jesús habló de Dios como una comunión de amor y manifestó el misterio de las tres divinas personas, lo original de esta fiesta es el honrar específicamente a Dios sin tener como motivo un acontecimiento salvífico, ni la memoria de un santo. Se trata de "profesar la fe verdadera, conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar su unidad todopoderosa".

Que es la Santísima Trinidad?

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Existe en la Biblia la palabra TRINIDAD? / LA SANTÍSIMA TRINIDAD / DOGMA

La TRINIDAD es la doctrina de la Iglesia Católica según la cual en el único Dios hay tres personas.

253 La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas: "la Trinidad consubstancial" (Concilio de Constantinopla II, año 553: DS 421). Las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios: "El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir, un solo Dios por naturaleza" (Concilio de Toledo XI, año 675: DS 530). "Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina" (Concilio de Letrán IV, año 1215: DS 804).

254 Las Personas divinas son realmente distintas entre sí. "Dios es único pero no solitario" (Fides Damasi: DS 71). "Padre", "Hijo", Espíritu Santo" no son simplemente nombres que designan modalidades del ser divino, pues son realmente distintos entre sí: "El que es el Hijo no es el Padre, y el que es el Padre no es el Hijo, ni el Espíritu Santo el que es el Padre o el Hijo" (Concilio de Toledo XI, año 675: DS 530). Son distintos entre sí por sus relaciones de origen: "El Padre es quien engendra, el Hijo quien es engendrado, y el Espíritu Santo es quien procede" (Concilio de Letrán IV, año 1215: DS 804). La Unidad divina es Trina.

En la Biblia, ¿existe la palabra Trinidad?

No. En la Biblia no existe la palabra Trinidad, sino la doctrina de tres personas en el único Dios. Para indicar esta verdad, se inventó la palabra Trinidad.

¿Dónde en la Biblia se habla de tres personas en el único Dios?

En muchísimas partes. Veamos:
- Bautismo de Jesús
En cuanto salió del agua, vio que los cielos se rasgaban y que el Espíritu, en forma de paloma, bajaba sobre él. Y se oyó una voz que venía de los cielos: "Tú eres mi Hijo amado; en ti me complazco» (Mc 1, 10-11).
Aquí encontramos al mismo tiempo la presencia de las tres personas de la Santísima Trinidad: Jesús, que es el Hijo amado, el Espíritu Santo en forma de paloma y el Padre, que habla.
-    Misión de los 72 discípulos
En aquel momento Jesús se llenó de gozo en el Espíritu Santo y dijo: "Yo te bendigo, Padre...» (Lc 10, 21). Otra vez encontramos al mismo tiempo al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
-    Predicación apostólica Dios resucitó a este Jesús, de lo cual todos nosotros somos testigos. Y exaltado a la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido (Hech 2, 32-33).
Dios Padre resucita a Jesús y le entrega el Espíritu Santo para que lo derrame sobre los creyentes.
-    Fórmula bautismal
Vayan y hagan discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28, 19).
Esta formula bautismal representa la conclusión de la experiencia y reflexión de los primeros cristianos acerca del misterio de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo: un solo Dios en tres personas. Un proceso vivido y aceptado por la Iglesia, bajo la guía del Espíritu Santo, y sancionado por la autoridad de un libro canónico.
-    En los escritos apostólicos
Estas formulaciones se encuentran ya en los escritos apostólicos, como este saludo recogido en la liturgia eucarística: "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros" (2 Co 13,13; cf. 1 Co 12,4-6; Ef 4,4-6).

Profundice este tema en el catecismo             

LUZ, RESPLANDOR Y GRACIA EN LA TRINIDAD Y POR LA TRINIDAD

Oración a la SANTÍSIMA TRINIDAD

  

Fiesta de Pentecostés, Hch 2, 1-11

PENTECOSTÉS, FIESTA DEL ESPÍRITU SANTO.
Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería.

Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Enormemente sorprendidos, preguntaban:

-« ¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra lengua nativa?

Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua.»

La fiesta de PENTECOSTÉS se celebra 50 días después de la Resurrección del Señor. Con esta fiesta se da por terminado el tiempo de PASCUA.

Pentecostés es la celebración de la venida del Espíritu Santo y la continuación del tiempo litúrgico llamado ORDINARIO.

Pentecostés es la fiesta del Espíritu Santo y es la más importante después de la Pascua y la Navidad.

A los 50 días de la Pascua, los judíos celebraban la fiesta de las siete semanas (Ex 34:22), que en sus orígenes tenía carácter agrícola. Se trataba de la festividad de la recolección, día de regocijo y de acción de gracias (Ex 23:16), en que se ofrecían las primicias de lo producido por la tierra.

Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo:
De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 12, 3b-7. 12-13

Hermanos:
Nadie puede decir: «Jesús es Señor», si no es bajo la acción del Espíritu Santo.

Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.

Porque, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.

Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

Novena al Espíritu Santo

EL REINO DE DIOS ES PAZ Y ALEGRÍA EN EL ESPÍRITU SANTO


Conviértete a Dios de todo corazón, despréndete de este mundo miserable y tu alma encontrará la paz; pues el reino de Dios es paz y alegría en el Espíritu Santo. Cristo vendrá a ti y te dará a probar su consuelo, si le preparas una digna morada en tu interior.


Toda su gloria y hermosura está en lo interior, y allí se complace. Tiene él un frecuente trato con el hombre interior, platica dulcemente con él, lo consuela suavemente, le infunde una paz profunda y tiene con él una familiaridad admirable en extremo.

Ea, pues, alma fiel, prepara tu corazón a este Esposo, para que se digne venir a ti y habitar en ti. Pues él dice: ........seguir leyendo...

Sigamos esta novena con devoción y decisión de abrirnos al Amor de Dios.

DÍA TERCERO:
CUALES SON LOS TRES PRODIGIOS QUE EL ESPÍRITU SANTO OBRA EN LAS PERSONAS?
DÍA CUARTO:
EL ESPÍRITU SANTO OS IRÁ RECORDANDO TODO LO QUE YO OS HE DICHO. (S. Juan 14,26)

Prohíbe Jesús la repetición de las oraciones,según Mt 6, 7?

En Mateo 6, 7 Jesús nos enseña: "Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados."

El siguiente contenido pertenece al padre Jordi Rivero

Algunos interpretan que este pasaje condena la oración repetitiva. Sin embargo no se percatan de que en el próximo versículo, Mt 6, 8, Jesús nos enseña a rezar el Padre Nuestro, oración que todo cristiano se memoriza para repetirla toda su vida.

Jesús no prohíbe la oración repetitiva sino aquella que se hace sin poner el corazón. Los que utilizan a MT 6,7 para atacar el rezo del rosario caen en un error de interpretación, lo cual ocurre con frecuencia cuando se lee la Biblia fuera de la Iglesia católica. (http://hizomasfuertemife.blogspot.com.co/2012/09/porque-se-repite-tanto-el-ave-maria.html)

Temas, le interesa

EVANGELIO DEL DÍA - Palabra de Dios para HOY
====>>>LITURGIA DE LAS HORAS; Laudes, Vísperas, Completas, Oficio Divino




LLAMADO A LA SANTIDAD EN EL MUNDO ACTUAL, "Gaudete-et-exsultate", da click

          
     

Invocaciones a la Virgen del Carmen


TRATADO DE LA VERDADERA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA  (San Luis María Grignion de Montfort)
Por medio de la Santísima Virgen vino Jesucristo al mundo y por medio de Ella debe también reinar en el mundo.


ORACIÓN POR MI HIJO
Querido y amoroso Padre Celestial.
Cuando el fue un bebé, yo lo tuve en mis manos, así cómo tu me tomaste tiernamente en las tuyas.
Enséñame a confiar y no temer por mi hijo...



LISTA ALFABÉTICA DE TODOS LOS TEMAS: Aborto, Adviento, Almas del Purgatorio, ....

El sentido de la muerte cristiana

SENTIDO CRISTIANO DE LA MUERTE

Tiene un sentido provechoso
1010 Gracias a Cristo, la muerte cristiana tiene un sentido positivo. "Para mí, la vida es Cristo y morir una ganancia" (Flp 1, 21). "Es cierta esta afirmación: si hemos muerto con él, también viviremos con él" (2 Tm 2, 11). La novedad esencial de la muerte cristiana está ahí: por el Bautismo, el cristiano está ya sacramentalmente "muerto con Cristo", para vivir una vida nueva; y si morimos en la gracia de Cristo, la muerte física consuma este "morir con Cristo" y perfecciona así nuestra incorporación a El en su acto redentor:

Para mí es mejor morir en Cristo Jesús que reinar de un extremo a otro de la tierra. Lo busco a El, que ha muerto por nosotros; lo quiero a El, que ha resucitado por nosotros. Mi parto se aproxima ...Dejadme recibir la luz pura; cuando yo llegue allí, seré un hombre (San Ignacio de Antioquía, Rom. 6, 1-2).

"Deseo partir y estar con Cristo"
1011 En la muerte Dios llama al hombre hacia Sí. Por eso, el cristiano puede experimentar hacia la muerte un deseo semejante al de San Pablo: "Deseo partir y estar con Cristo" (Flp 1, 23); y puede transformar su propia muerte en un acto de obediencia y de amor hacia el Padre, a ejemplo de Cristo (cf. Lc 23, 46):

Mi deseo terreno ha desaparecido; ... hay en mí un agua viva que murmura y que dice desde dentro de mí "Ven al Padre" (San Ignacio de Antioquía, Rom. 7, 2).

Yo quiero ver a Dios y para verlo es necesario morir (Santa Teresa de Jesús, vida 1).
Yo no muero, entro en la vida (Santa Teresa del Niño Jesús, verba).

1012 La visión cristiana de la muerte (cf. 1 Ts 4, 13-14) se expresa de modo privilegiado en la liturgia de la Iglesia:
La vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo.(MR, Prefacio de difuntos).

"Se muere una sola vez", no hay reencarnación
1013 La muerte es el fin de la peregrinación terrena del hombre, del tiempo de gracia y de misericordia que Dios le ofrece para realizar su vida terrena según el designio divino y para decidir su último destino. Cuando ha tenido fin "el único curso de nuestra vida terrena" (LG 48), ya no volveremos a otras vidas terrenas. "Está establecido que los hombres mueran una sola vez" (Hb 9, 27). No hay "reencarnación" después de la muerte.

Estas preparado para la hora de la muerte?

1014 La Iglesia nos anima a prepararnos para la hora de nuestra muerte ("De la muerte repentina e imprevista, líbranos Señor": antiguas Letanías de los santos), a pedir a la Madre de Dios que interceda por nosotros "en la hora de nuestra muerte" (Ave María), y a confiarnos a San José, Patrono de la buena muerte:

Habrías de ordenarte en toda cosa como si luego hubieses de morir. Si tuvieses buena conciencia no temerías mucho la muerte. Mejor sería huir de los pecados que de la muerte. Si hoy no estás aparejado, ¿cómo lo estarás mañana? (Imitación de Cristo 1, 23, 1).

Y por la hermana muerte, ¡loado mi Señor!
Ningún viviente escapa de su persecución;
¡ay si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!
(San Francisco de Asís, cant.)