INTRODUCCION a "Mi manual de evangelización" - defendamos nuestra fe

Este manual ha sido elaborado por el padre Germán Cardona, actual párroco de Pore, Diócesis de Yopal, Colombia.

INTRODUCCIÓN
Venimos de Dios y volvemos a Dios, hemos venido a cumplir una misión en la tierra: salvarme y salvar al prójimo. He venido a compartir los grandes regalos, carismas, bendiciones que Dios me ha dado, poniéndolos al servicio de los demás de manera libre y desinteresada.

Hemos venido a obedecerle a Dios, no a los falsos dioses, cumpliéndole a Dios le cumplimos al hombre. Dios es necesario en mi vida, tiene que ser el primero. "Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley? Jesús le contestó: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma. Este es el primer mandamiento y el más importante. El segundo es semejante a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se basa toda la ley y los profetas" Mt22, 36-40.

"Pedro y los apóstoles respondieron: hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" Hch5, 29.

El hombre en esta tierra está frente al bien y al mal, es hora de hacer un paro en el camino y mirar en nuestro interior con quién estoy caminando, cuál es mi compañero de viaje, si es el verdadero Dios o son los falsos dioses del mundo: poder, tener, placer, egoísmo, odio, violencia, prostitución, brujería, espiritismo... que actualmente han recibido la adoración del verdadero Dios; dioses que han destruido grandes sociedades y que actualmente está destruyendo la nuestra. El hombre es el centro del hombre, Dios ha ocupado actualmente un segundo lugar, no el primero, como lo dice su palabra. "Yo soy la vid, ustedes las ramas, el que permanece unido a mí, como yo estoy unido a Él, produce mucho fruto; porque sin mí no pueden hacer nada" Jn15,5.

Estos textos bíblicos nos ayudaran a darle claridad al verdadero: camino, verdad y vida que actualmente experimentamos. A encontrarle salida a muchos problemas y recibir la respuesta a los grandes interrogantes que nos ofrece este tiempo y espacio en el que nos encontramos.

No podemos desconocer que actualmente estamos enfermos, no del cuerpo físico, sino del alma y del espíritu, esto es el pecado. Hoy como ayer el hombre necesita vivir la experiencia de su verdadero Dios, Jesucristo el Señor, el Dios de los dioses, Médico de los médicos; para así obtener una salud plena en el alma, espíritu y cuerpo físico. "En ese momento le trajeron un paralítico entre cuatro. Pero, como no podían llegar hasta Jesús a causa del gentío, levantaron el tejado de la casa donde estaba, y por el boquete que abrieron, descolgaron la camilla en que yacía el paralítico. Jesús, viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados... El paralítico se puso en píe, tomo enseguida la camilla y salió a la vista de todos, de modo que todos se quedaron maravillados y daban gloria a Dios diciendo: ¡jamás habíamos visto una cosa semejante!" Mc2,3-12.

Hay que volver al verdadero Dios, "El hijo empezó a decirle: 'Padre, pequé contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo'" Lu.15, 21.

Que el amor de Dios, la presencia del Espíritu Santo, la gracia de Jesucristo el Señor, en el corazón de cada hombre nos siga acompañando en este camino, por el que peregrinamos juntos como hermanos, familia y comunidad. No olvidemos que sólo Dios y la Santísima Virgen María, Madre de Dios y Madre Nuestra son la respuesta a la situación que actualmente vivimos. "Bendito quien confía en el Señor, y pone en el Señor su confianza. Será como un árbol plantado junto al agua, que alarga hacia la corriente sus raíces; nada teme cuando llega el calor, su follaje se conserva verde; en años de sequía no se inquieta ni deja de dar fruto" Jr17,7-8.

“El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí, y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que quiera conservar su vida, la perderá y el que la pierda por mi, la conservará” Mt10, 37-39.

“Pues ¿de que le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O que puede uno dar a cambio de su vida? Mt16, 26.

Salvemos nuestra familia, como centro de nuestra sociedad. La familia esta llamada a la oración, con el rezo del santo rosario.

CONOCE AL VERDADERO Y UNICO DIOS,,,,,,,,,, 

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