Espiritismo y "Nueva Era"

Esta tomado del documento de la Iglesia "Jesucristo portador del agua de la vida"

Encantamiento: tiene que haber un ángel (asi esta subtitulado en el documento)  
Uno de los elementos más comunes de la espiritualidad de la Nueva Era es la fascinación por las manifestaciones extraordinarias y en particular por los seres paranormales. Las personas reconocidas como médiums aseguran que su personalidad es poseída por otra entidad durante el trance, un fenómeno de la Nueva Era conocido como «  channeling » (canalización), en el cual el médium puede perder el control de su cuerpo y de sus facultades. Algunas personas que han sido testigos de estos acontecimientos no dudarían en admitir que las manifestaciones son efectivamente espirituales, pero no proceden de Dios, a pesar del lenguaje de amor y luz que suele usarse casi siempre... Probablemente sea más correcto referirse a ello como a una forma contemporánea de espiritismo, más que a una espiritualidad en sentido estricto.

El espiritismo, santería, brujería, adivinación, astrología, horóscopo, todo es obra del diablo, o pura mentira o falsificación, que también es obra del "padre de la mentira": Hec 16:16-18, Hec 19:19, Deu 18:10-12, Isa 47:13-14.

2117 Catecismo de la Iglesia Católica:

Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar las potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -aunque sea para procurar la salud-, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro o recurren a la intervención de los demonios. El llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legitima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo.
Otros temas de la Nueva Era

ESPIRITISMO
La Biblia prohíbe terminantemente toda relación con los espíritus que no sean de Dios, de sus ángeles o de sus santos, porque no podéis beber el cáliz del Senor y el cáliz de los demonios. No podéis tener parte en la mesa del Senor y en la mesa de los demonios: (1Co 9:21) No se puede ir a la iglesia en la mañana, y después a la la bruja, o al hechicero o a que le lean la palma.
1- Es algo muy malo: Porque quien va al hechicero, rechaza a Dios. El que va a la bruja, al adivino, al astrólogo, al santero, al espiritista, ¡rechaza a Dios, y abraza al Diablo!: (Isa 2:6, 1Co 9:21, 2Re 17:17, 2Re 21:6).
Quien usa amuletos, rechaza a Dios; el que usa collares de santería, o azabaches, o monicongos, o elefanticos, o la una de la gran bestia, o el colmillo de marroquí, o la patazola, o el duende, o los signos del zodíaco, esta "rechazando a Dios, y llamando al Diablo".
2- Dios abomina estas cosas, en Deu 18:9-14, dice Dios que aborrece, que le dan asco, los que se dedican a la adivinación, magia, hechicería, encantamiento, brujería, espiritismo, astrología, horóscopo. ¡Sé puro ante Yavé! termina diciendo, porque Dios, como cualquier enamorado, no quiere corazones compartidos con otro, sobre todo si ese otro es Satanás. Dios aborrece a los que buscan al brujo, al astrólogo, al espiritista, al mago, al santero, etc.
3- Dios castiga terriblemente.
- A los astrólogos, o los que usan el horóscopo, o los signos del zodíaco, les dice que serán "quemados" como paja consumida al fuego, por el poder de las llamas. (Isa 47:13-14).
- Todo el que vaya al brujo, al astrólogo, al adivino, se "prostituye", y dice Dios: Yo me volveré contra él, y lo exterminaré de en medio de su pueblo: (Lev 20:6).
- En Lev 20:27, Yavé, en persona, ordena que sean muertos, matados a pedradas. Caiga su sangre sobre ellos.
- A Saúl le quitó su Reino, por consultar un adivino: (1 S. 27).
- A Elimas, el mago, lo dejó ciego, en Hec 13:8-11.
4- Quítate los amuletos, los tuyos y los de tu hijito, porque los signos del demonio se usan para alabar al demonio e invitarlo a que venga a nuestros corazones.
- Haz lo que los de Éfeso, que cuando se lo explicó Pablo, quemaron todos los libros que trataban de brujería, espiritismo, hechicería, horóscopo. por valor de 50.000 monedas de plata: (Hec 19:19).
- Arrepiéntete, como hicieron estos de Éfeso, y como le dijo Pedro al Mago Simón, en Hec_8:9-24, y nunca más leas libros de hechicería, ni veas programas en la televisión de astrología, de Walter Mercado, de adivinos. nunca jamás vayas al brujo, ni al santero, a que te lean las cartas o las manos. y ¡por amor a tu hijo!, quítale esos azabaches, y amuletos y monicongos. y en su lugar, invita a Dios y a sus santos a que vengan a su corazón, poniéndole medallas de Jesús, de la Virgen, de los Santos, el escapulario del Carmen. ¡Invita a Dios y a sus Santos, a que vengan y protejan a tu hijito, no invites a Satanás y a sus Demonios a que vengan a él y lo destrocen!: 5- No temas a brujos, ni encantadores: Si Jesús está en tu corazón, tú tienes más poder que todos los demonios juntos: (1Jn_4:4); y no te pueden ni tocar los encantamientos, ni los trabajitos de los brujos, ni la magia negra. Si estás con la Virgen María, ningún maleficio te puede ni tocar, porque donde está la Madre, está el Hijo, y los demonios le tienen horror hasta al nombre bendito de "Virgen María".
6- Véncelos, con Cristo en ti: No sólo no les tengas miedo, sino ¡véncelos!, en tu vida, en la vida de tu marido e hijos, y en la vida de tus vecinos. Cristo les dio a sus discípulos el poder de "expulsar los demonios, y de sanar a los enfermos": (Mat_10:1-8). Y en Mar_16:17-18, nos dice que las "senales" de que se es "creyente en Jesús", son que "expulsamos a los demonios" y que "sanamos a los enfermos". ¡usa tu poder!, el poder que te dio el Senor, y expulsa en tus vecinos los demonios de las drogas, del alcohol, del juego, de la prostitución, de la homosexualidad, de la enfermedad, los demonios de la incomprensión, de los celos, de las envidias, de los chismes.


Haz lo que Pedro, que le dijo al Mago Simón que se "arrepintiera", en Hec_8:22-24, y así lo hizo el mago. O como Pablo, que expulsó el espíritu de adivinación de la pitonisa en Hec_16:16-18, ¡y el mal espíritu se salió de ella en el nombre de Jesucristo!.
Diccionario Bíblico Cristiano
Dr. J. Dominguez

Saludo de navidad para ti

¡Dulce Jesús mío ven a nuestras almas ven no tardes tanto!

Llegó el 24 de diciembre de 2011, una vez nos deseamos FELIZ NAVIDAD, abrazos, besos, regalos, vino, galletas, tamales, natilla, buñuelos..... De todas partes recibimos mensajes, tarjetas, llamadas,...... Sin hablar de nuestra prisa por comprar, por llamar, por saludar.
El clima es incomparable, las noches llena de estrellas. Todo invita a festejar a celebrar.
Hoy muchos se acuerdan de dar regalos a los niños y mercados para las familias más necesitadas.

Bueno yo me estoy preguntando: porque, que quiero decir o que me quieren decir, con las palabras FELIZ NAVIDAD. Me parece que entiendo que significa: ESTOY ALEGRE Y DESEO LO MISMO PARA USTED. Por eso algunos de los temas de las canciones tradicionales de navidad también nos habla de TRISTE NAVIDAD, DONDE ESTAN LOS JUGUETES?.

Pensando en la PALABRA DE DIOS, entiendo que las palabras FELIZ NAVIDAD, me dicen ALEGRÍA POR EL NACIMIENTO DEL NIÑO JESUS. El NIño Jesús, nació hace 2011 años y Jesús creció, murió y resucitó y hasta a la derecha de Dios Padre. 

Bueno estamos festejando que Dios se hizo hombre, nació en un pesebre y vivió entre nosotros; para ser remedio nuestro. Viene a mi mente las palabras del arcángel Gabriel: ALEGRATE , LLENA DE GRACIA, EL SEÑOR ESTA CONTIGO y seguidamente dice: NO TEMAS, MARIA, PORQUE HAS HALLADO GRACIA DELANTE DE DIOS.

Dios me dice y te dice: hijo mío alégrate, yo estoy contigo, porque he encontrado en ti gracia.

Estoy enfermo, triste, abandonado, agobiado, cansado, preso, en sombras de muerte, pobre y desamparado. Oh estoy cómodamente, nada me falta, tengo a mis papas e hijos, tengo trabajo, salud, alegría. A todos nos dice FELIZ NAVIDAD, YO estoy contigo. Dios se alegra y yo me alegro, porque ha encontrado GRACIA. Un corazón dispuesto, contrito y humillado, arrepentido, clamando misericordia, en alabanza y adoración; porque la ALEGRIA Y LA PAZ VERDADERA LLEGA YA.

PAZ A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD

Yo estoy alegre y tu estas alegre, porque hoy quiero pedirte perdón, hoy quiero hablar de todas las cosas buenas que hay en ti, hoy perdono el mal que me han hecho, hoy oro por mis enemigos, hoy oro por los pecadores. Hoy me siento sano y liberado.

YA NO TEMO, ESTOY EN GRACIA DELANTE DE DIOS.

Bendito sea Dios y su enviado Jesucristo, a El la gloria y la alabanza por los siglos, a El toda adoración en su Santo Espíritu. Toda la creación se rinde ante Ti. Aleluya!





¿Por qué los católicos adoran a María? Solamente se debe adorar a Dios.

Primero que nada, hay que decir que los católicos no adoramos a la Virgen María. El culto que le profesamos no es adoración, puesto que ésta corresponde únicamente a Dios. Los católicos veneramos a Santa María, porque Ella es la mujer a quien Dios escogió para que fuera la Madre de Cristo. Es decir, María no es una persona cualquiera, es la Madre del mismo Dios. Recordemos el pasaje de la visitación:
"Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno. »" (Lc 1, 41-42)
Isabel llama a María "Bendita tú entre las mujeres", y la llama de este modo por inspiración del Espíritu Santo, del cual se llena luego de escuchar el saludo de María. Y la Virgen misma dice en los siguientes versículos:
"Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador, porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada." (Lc 1, 46-48)
María es bienaventurada por el hecho de haber sido escogida por Dios para llevar al Salvador en su seno, y por ello los católicos la hemos llamado así durante "todas las generaciones". El respeto y veneración que le profesamos los católicos a la Santísima Virgen tiene, por lo tanto, bases bíblicas sólidas.

La devoción de las TRES AVEMARÍAS

Decía Jesús: "¿De que aprovechará al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?...." El negocio más importante es, por consiguiente, el de alcanzar la eterna salvación.
¿Queréis salvaros?.. Sed devotos de la Virgen María. Pedidle su auxilio rezando las TRES AVEMARÍAS, porque a pesar de ser un obsequio muy breve os atraera su amparo y su defensa, pues la Madre de Dios "es tan magnifica -como dice San Andrés Cretense- que suele devolver cosas grandes por pequeños servicios".
La Santísima Virgen reveló a Santa Matilde y a Santa Gertrudis, que cuantas veces los cristianos rezan TRES AVEMARÍAS en honra de los privilegios que recibió de la Santísima Trinidad ( el poder que le otroga Dios Padre, la sabiduría que le comunicó  Dios Hijo y la misericordia con que la enriqueció Dios Espíritu Santo), otras tantas veces  el poder, la sabiduría y amor van desde su Inmaculado Corazón a inundar las almas de quienes de esta manera la honran e invocan.

P R A C T I C A
    1.    ¡María, Madre mía, líbrame de caer en pecado mortal!
           Por el poder que le concedió el Padre Eterno.
                                                           Ave María.....
    2.    ¡María, Madre mía, líbrame de caer en pecado mortal!
            Por la Sabiduría que os concedió el Hijo.
                                                           Ave María....
    3.    ¡María, Madre mía, líbrame de caer en pecado mortal!
           Por el Amor que os concedió el Espíritu Santo.
                                                            Ave María....

(Gloria Al Padre Y Al Hijo Y Al Espíritu Santo Como Era En Un Principio Ahora Y Siempre Por Los Siglos De Los Siglos Amen.)

La siguiente Jaculatoria fue indulgenciada por San Pío X, y la recomendó rezar junto con esta devoción: ¡Oh María, por tu Inmaculada Concepción, purifica mi cuerpo y santifica mi alma!







Escucha la Palabra de Dios

Del libro de la Imitación de Cristo
(Libro 3, 3)

Escucha, hijo mío, mis palabras, palabras suavísimas, que trascienden toda la ciencia de los filósofos y letrados de este mundo. Mis palabras son espíritu y son vida, y no se pueden ponderar partiendo del criterio humano.

No deben usarse con miras a satisfacer la vana complacencia, sino oírse en silencio, y han de recibirse con humildad y gran afecto del corazón.

Y dije: Dichoso el hombre a quien tú educas, al que enseñas tu ley, dándole descanso tras los años duros, para que no viva desolado aquí en la tierra.

Yo -dice el Señor- instruí a los profetas desde antiguo, y no ceso de hablar a todos hasta hoy; pero muchos se hacen sordos a mi palabra y se endurecen en su corazón.

Los más oyen de mejor grado al mundo que a Dios, y más fácilmente siguen las apetencias de la carne que el beneplácito divino.

Ofrece el mundo cosas temporales y efímeras, y, con todo, se le sirve con ardor. Yo prometo lo sumo y eterno, y los corazones de los hombres languidecen presa de la inercia.

¿Quién me sirve y me obedece con tanto empeño y diligencia como se sirve al mundo y a sus dueños?

Sonrójate, pues, siervo indolente y quejumbroso, de que aquéllos sean más solícitos para la perdición que tú para la vida.

Más se gozan ellos en la vanidad que tú en la verdad. Y, ciertamente, a veces quedan fallidas sus esperanzas; en cambio, mi promesa a nadie engaña ni deja frustrado al que funda su confianza en mí.

Yo daré lo que tengo prometido, lo que he dicho lo cumpliré. Pero a condición de que mi siervo se mantenga fiel hasta el fin.

Yo soy el remunerador de todos los buenos, así como el fuerte que somete a prueba a todos los que llevan una vida de intimidad conmigo.

Graba mis palabras en tu corazón y medítalas una y otra vez con diligencia, porque tendrás gran necesidad de ellas en el momento de la tentación.

Lo que no entiendas cuando leas lo comprenderás el día de mi visita.

Porque de dos medios suelo usar para visitar a mis elegidos: la tentación y la consolación.

Y dos lecciones les doy todos los días: una consiste en reprender sus vicios, otra en exhortarles a progresar en la adquisición de las virtudes.

El que escucha mis palabras y las rechaza ya tiene quien lo condene en el último día.

ASUNCION DE LA VIRGEN MARIA



La ASUNCION DE LA VIRGEN MARIA, es un dogma de FE.

Este Dogma fue proclamado por el Papa Pío XII, el 1º de noviembre de 1950, en la Constitución Munificentisimus Deus:

"Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo".

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Madre de la Esperanza, oración

María, Madre de la esperanza, ¡camina con nosotros!
Enséñanos a proclamar al Dios vivo;
ayúdanos a dar testimonio de Jesús, el único Salvador;

haznos serviciales con el prójimo, artifices de justicia, constructores apasionados de un mundo más justo;
intercede por nosotros que actualmos en la historia convencidos de que el designio del Padre se cumplirá. Aurora de un mundo nuevo, muéstrame Madre de la esperanza y vela por nosotros.

Vela por la Iglesia: que sea transparencia del Evangelio;
que sea auténtico lugar de comunión;
que viva su misión de anunciar,
celebrar y servir el Evangelio de la esperanza para la paz y la alegría de todos.

Reina de la paz, protege a la humanidad.
Amén (Juan Pablo II)

ORACIÓN EN HONOR AL INMACULADO CORAZÓN DE MARIA

VIRGEN MARÍA / INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA / ORACIONES A LA VIRGEN
1. Amabilísimo Corazón de María, que ardéis continuamente en vivas llamas de amor divino; por él os suplico, Madre mía amorosísima, abraséis mi tibio corazón en ese divino fuego en que estáis toda inflamada. Avemaría y Gloria.

2. Purísimo Corazón de María, de quien brota la hermosa azucena de virginal pureza. Por ella os pido, Madre mía inmaculada, purifiquéis mi impuro corazón, infundiendo en él la pureza y castidad. Avemaría y Gloria.

3. Afligidísimo Corazón de María, traspasado con la espada de dolor por la pasión y muerte de vuestro querido Hijo Jesús, y por las ofensas que de continuo se hacen a su Divina Majestad; dignaos, Madre mía dolorida, penetrar mi duro corazón con un vivo dolor de mis pecados y con el más amargo sentimiento de los ultrajes e injurias que está recibiendo de los pecadores el Divino Corazón de mi adorable Redentor. Avemaría y Gloria.

¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!
Editado en Villanueva Casanare, parroquia del Sagrado Corazón de Jesús

EL TRIUNFO GLORIOSO DE MARÍA SANTISIMA, san Alfonso María de Ligorio

San Alfonso María de Ligorio, (1696-1787), fiesta 1 de agosto.
Doctor de la Iglesia, por sus escritos sobre la moral. Fundador de los Redentoristas. Este es un santo enamorado de María, a quien escribió las palabras más bellas, en su libro "LAS GLORIAS DE MARÍA".

Entre las formas de oración aconsejadas encarecidamente por San Alfonso destaca la visita al Santísimo Sacramento o, como diríamos hoy, la adoración, breve o prolongada, personal o comunitaria, ante la Eucaristía. «Ciertamente —escribe Alfonso— entre todas las devociones esta de adorar a Jesús sacramentado es la primera después de los sacramentos, la más querida por Dios y la más útil para nosotros... ¡Oh, qué gran delicia estar ante un altar con fe... y presentarle nuestras necesidades, como hace un amigo a otro con el que se tiene total confianza!» (Visitas al Santísimo Sacramento y a María Santísima para cada día del mes.Introducción). Visitas al Santísimo Sacramento y María Santísima

 A continuación un extracto de uno de sus libros.

EL TRIUNFO GLORIOSO DE MARÍA SANTÍSIMA.

“Cuando entran los monarcas a tomar posesión de su reino, no pasan por las puertas de la ciudad, sino que, o se quitan del todo las puertas, o pasan por encima de ellas. Por eso, así como los Ángeles, cuando entró Jesucristo decían (S.23,7): Abrid príncipes, vuestras puertas, y levantaos, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria; así, ahora que María va a tomar posesión del Reino de los cielos, los Ángeles que la acompañan claman a los que están adentro: Abrid, príncipes, vuestras puertas, y levantaos, puertas eternas, y entrará la Reina de los gloria.

Ved que ya entra María en la patria bienaventurada. Mas al entrar y verla tan hermosa y gloriosa, los espíritus celestiales preguntan a los que vienen de fuera, como contempla Orígenes (Cant.8,5): “¿Quién es esta criatura tan bella, que viene del desierto de la tierra, lugar de espinas y abrojos, mas Ella viene tan pura y tan rica de virtudes, apoyada en su amado Señor, que se digna acompañarla Él mismo con tanto honor?” “Quién es?”. Y los Ángeles que la acompañan responden: {Esta es la Madre de nuestro Rey, es nuestra Reina, es la bendita entre las mujeres, la llena de gracia, la santa de los santos, la predilecta de Dios, la inmaculada, la paloma, la más bella de todas las criaturas.” Entonces, todos aquellos espíritus bienaventurados, comenzaron a bendecirla y alabarla, cantando, mejor que los hebreos a Judit (15,10): “Tú eres la gloria de Jerusalén, Tú la alegría de Israel, Tú el honor de nuestro pueblo, Señora y Reina nuestra, Vos sois la gloria del cielo, la alegría de nuestra patria, el honor de todos nosotros. Sed por siempre bienvenida, sed por siempre bendita. Éste es vuestro reino, y todos nosotros somos vasallos vuestros prontos a cumplir vuestras órdenes”

Luego se acercaron a darle la bienvenida y saludarla como a su Reina todos los santos que hasta entonces estaban en el cielo. Llegaron todas las santas vírgenes y dijeron: “Santísima Señora,…Vos sois nuestra Reina porque fuisteis la primera en consagrar a Dios vuestra virginidad; todas nosotras te bendecimos y damos gracias.” Llegaron también los mártires a saludarla como a su Reina, porque con su gran constancia en los dolores de la Pasión de su Hijo, les había enseñado e impetrado con sus méritos la fortaleza para dar la vida por la fe. Llegó Santiago el Mayor, el único de los Apóstoles que hasta entonces había subido al cielo, y en nombre de todos los Apóstoles le dio gracias por todo el consuelo y la asistencia que les había prestado durante su permanencia en la tierra. Llegaron luego a saludarla los Profetas, y le decían: “Vos, Señora, sois la que vislumbramos en nuestras profecías.” Llegaron los santos Patriarcas y le decían: “Vos, María, fuisteis nuestra esperanza, y por tantos siglos tan suspirada.” Y entre éstos llegaron con mayor afecto a darle gracias nuestros primeros padres Adán y Eva, y le decían: “Hija predilecta, Tú has reparado el daño que nosotros hicimos al género humano. Tú devolviste al mundo la bendición perdida por nuestra culpa, por Ti somos salvos; ¡Seas por siempre Bendita!”

Llegó después a besarle los pies San Simeón, y le recordó con júbilo el día en que recibió de sus manos a Jesús niño. Llegaron San Zacarías y Santa Isabel, y de nuevo le dieron gracias por aquella amorosa visita que con tanta humildad y caridad les hizo en si casa, y por la cual recibieron tantos tesoros de gracias. Con mayor afecto llegó San Juan Bautista, a darle las gracias por haberlo santificado por medio de su voz. ó San Juan Bautista, a darle las gracias por haberlo santificado por medio de su voz. Y ¿Qué le dirían cuando llegaron a saludarla sus queridos padres San Joaquín y Santa Ana? ¡Oh Dios! Con cuánta ternura la debieron bendecir diciendo: “Hija amada ¿y qué dicha la nuestra la de tener una hija como Tú! Ahora eres nuestra Reina, porque eres la Madre de nuestro Dios; por tal te saludamos y te veneramos.”

Más, ¿Quién puede comprender el afecto con que llegó a saludarla su querido esposo San José? ¿Quién podrá explicar la alegría que sintió el Santo Patriarca al ver a su esposa entrar en el cielo con tanto triunfo y ser proclamada Reina de todos los cielos?¡Con cuanta ternura le debió decir!: “Señora y esposa mía, ¿Cuándo podré yo agradecer lo que debo a nuestro Dios por haberme hecho esposo vuestro, que sois su verdadera Madre? Por Vos merecí en la tierra asistir en su infancia al Verbo encarnado, tenerle tantas veces en mis brazos y recibir de Él tantas gracias especiales. ¡Benditos sean los momentos que empleé en la vida en servir a Jesús y a Vos, mi santa esposa! …

Por fin, todos los Ángeles llegaron a saludarla, y Ella, la gran Reina, a todos dio las gracias por la asistencia que le habían prestado en la tierra; singularmente a San Gabriel Arcángel, feliz embajador de todas sus dichas, cuando bajó a darle la nueva de que era elegida para Madre de Dios.

Luego, arrodillada la humilde y Santa Virgen, adoró a la divina Majestad, y toda abismada en el conocimiento de su nada, dio gracias por todos los dones que su bondad le había concedido, y especialmente, por haberla hecho Madre del Verbo Eterno. No hay quien pueda comprender con cuánto amor la bendijo la Santísima Trinidad; qué acogida hizo el Padre a su Hija, el Hijo a su Madre, el Espíritu Santo a su Esposa. El Padre la coronó, comunicándole su poder, el Hijo la Sabiduría; el Espíritu Santo el Amor. Y todas las tres Personas, colocando su trono a la diestra de Jesús, la proclamaron Reina universal del cielo y de la tierra, y mandaron a los Ángeles y a todas las criaturas que la reconocieran como su Reina, y como a tal la obedecieran y sirvieran.”

Virgen del Carmen, oración de consagración

Virgen del Carmen, oh Madre mía, me consagro a Tí,
y confío en tus manos- mi existencia entera.
Acepta mi pasado con todo lo que ha sido.
Acepta mi presente con todo lo que es.
Acepta mi futuro con todo lo que será.
Con esta total consagración te confío cuanto tengo y cuanto soy,
todo lo que he recibido de tu Hijo Sacratísimo y de tu Esposo Santísimo.

Te confío mi inteligencia, - mi voluntad y mi corazón.
Pongo en tus manos mi libertad, mis ansias y
mis temores,-mis esperanzas y mis deseos, mis tristezas y mis alegrías.
Cuida de mi vida y todas mis acciones para que
sea más fiel al Señor Trino y Uno, y con tu ayuda alcance la salvación.

Te confío, Oh gran Señora, mi cuerpo y mis sentidos,
para que sean puros siempre y me ayuden en el ejercicio de las virutdes.

Te confío mi alma, para Tú la preserves de las tentaciones del mundo,-
de la carne, - y de Satanás.
Hazme participar de una santidad- similar a la tuya;
vuélveme conforme a Jesucristo,- ideal de mi vida.

Te confío mi entusiasmo- y el ardor de mi devoción
para que me ayudes- a no envejecer en la Fe.

Te confío mi capacidad y ganas de amar
como has amado Tú,- y como Jesús quiere que se ame .

Te confío mis incertidumbres y mis angustias,
para que en tu Corazón- encuentre seguridad,
- sostén y luz- en cada instante de mi vida.

Con esta consagración me empeño en seguir tu vida
de humildad,- mansedumbre,- y pureza.
Acepto las renuncias y los sacrificios que esta elección conlleva y te prometo
con la gracia de Dios y con tu ayuda ser fiel al empeño tomado.

Oh, Madre de todos los hombres,
Soberana de mi vida y de mi conducta,
dispón de mí- y de todo lo que pertenece
para que camine siempre en el Evangelio bajo tu guía, oh Estrella del Mar.

Oh Reina del Cielo y de la Tierra,
Madre Santísima del Redentor,
soy todo (a) tuyo (a), - oh Virgen del Carmen,
y a Ti quiero unirme ahora y siempre
para adorar a Jesucristo, - junto a los Angeles
y a los Santos, ahora y por los siglos de los siglos.

Amén.

Todos los temas sobre la Virgen del Carmen

FLOR DEL CARMELO, oración a la Virgen del Carmen

Esta oración es de San Simón Stock.

El 16 de julio de 1251, la Virgen María se apareció a ese su fervoroso servidor, y le entregó el hábito que había de ser su signo distintivo.



¡ Oh Bellísima Flor del Carmelo, Fructífera Viña, Resplandor del Cielo, Madre Singular del Hijo de Dios, Virgen Siempre Pura !
Madre Santísima, después de habernos traído el Hijo de Dios, permanecísteis intacta y sin mancha ninguna.
¡ Oh Bienavernturada Siempre Virgen, asistídme en esta necesidad !
                 ¡ Oh Estrella del Mar, auxiliad y protegédme !
             ¡ Oh María, sin pecado concebida,
                     rogad por nosotros que recurrimos a vos !
               ¡ Madre y Ornamento del Carmelo,
               rogad por nosotros !
                ¡Virgen, Flor del Carmelo,
                 rogad por nosotros!
                     ¡ Patrona de los que visten el Santo Escapulario, rogad por nosotros !
                  ¡ San José, fiel Amigo del Sagrado Corazón, rogad por nosotros !
                   ¡ San José, Castísimo Esposo de María Santísima, rogad por nosotros !
                   ¡ San José, nuestro Gran Protector,
                    rogad por nosotros !
            ¡ Dulce Corazón de María
                sed nuestra Salvación !
            Amén.

Virgen del Carmen, SÚPLICA PARA TIEMPOS DIFÍCILES


 
"Tengo mil dificultades: ayúdame.
De los enemigos del alma: sálvame.
En mis desaciertos: ilumíname.
En mis dudas y penas: confórtame.
En mis enfermedades: fortaléceme.
Cuando me desprecien: anímame.
En las tentaciones: defiéndeme.
En horas difíciles: consuélame.
Con tu corazón maternal: ámame.
Con tu inmenso poder: protégeme.
                                   Y en tus brazos al expirar: recíbeme.
                                   Virgen del Carmen, ruega por nosotros.
                             Amén."


CONSAGRACIÓN DE CHILE A LA VIRGEN DEL CARMEN, JUAN PABLO II

Santuario nacional de Maipú
Viernes 3 de abril de 1987

1. Te bendecimos, ¡oh Dios nuestro!, Padre, Hijo y Espíritu
Santo, porque elegiste a María, desde antes de la creación del
mundo, para ser santa e inmaculada ante Ti por el amor.
En previsión de los méritos de Cristo,
la redimiste y constituiste Madre del mismo Redentor.
Por virtud del Espíritu Santo hiciste de Ella para siempre
templo de tu gloria, una nueva criatura,
primicia de la nueva humanidad.
¡Bendito seas por siempre, Señor!

2. ¡Bendita Tú entre las mujeres, Virgen María,
y bendito el fruto de tu seno, Jesús!

En Ti, la llena de gracia, se refleja la bondad de Dios
y el destino de la criatura humana,
para alabanza de la gloria de su gracia
con la que nos enriqueció en su Hijo muy amado,
que es nuestro Hermano e Hijo tuyo, Jesucristo.

Tú, la humilde sierva del Señor,
eres el modelo de los discípulos de Cristo
que consagran su vida a realizar la voluntad del Padre
para la venida de su reino.

Las almas del purgatorio y la Virgen del Carmen

VIRGEN DEL CARMEN  / ALMAS DEL PURGATORIO

Oración por las almas del Purgatorio

A esta promesa de la Virgen del Carmen se llama privilegio sabatino.
Este privilegio es una promesa de la Virgen que consiste en la liberación del purgatorio el primer sábado (día que la Iglesia ha dedicado a la Virgen) después de la muerte por medio de una intercesión especial de la Virgen

Se originó en una bula o edicto que fue proclamado por el Papa Juan XXII en marzo 3, 1322 como resultado de una aparición que tuvo de la Virgen en la que prometió para aquellos que cumplieran los requisitos de esta devoción que "como Madre de Misericordia, con mis ruegos, oraciones, méritos y protección especial, les ayudaré para que, libres cuanto antes de sus penas, sean trasladadas sus almas a la bienaventuranza".

Condiciones para que aplique este privilegio

1) Usar el escapulario con fidelidad.
2) Observar castidad de acuerdo al estado de vida.
3) Rezo del oficio de la Virgen (oraciones y lecturas en honor a la Virgen) o rezar diariamente 5 décadas del rosario.

El Papa Pablo V confirmó en una proclamación oficial que se podía enseñar acerca del privilegio sabatino a todos los creyentes.

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Esta información a sido tomada de la página: http://www.corazones.org/maria/carmen_virgen/a_carmen.htm
Editado en Villanueva Casanare, parroquia del Sagrado Corazón de Jesús

El escapulario de la Virgen del Carmen


205. En la historia de la piedad mariana aparece la "devoción" a diversos escapularios, entre los que destaca el de la Virgen del Carmen. Su difusión es verdaderamente universal y sin duda se le aplican las palabras conciliares sobre las prácticas y ejercicios de piedad "recomendados a lo largo de los siglos por el Magisterio".

El escapulario del Carmen es una forma reducida del hábito religioso de la Orden de Hermanos de la bienaventurada Virgen del Monte Carmelo: se ha convertido en una devoción muy extendida e incluso más allá de la vinculación a la vida y espiritualidad de la familia carmelitana, el escapulario conserva una especie de sintonía con la misma.

El escapulario es un signo exterior de la relación especial, filial y confiada, que se establece entre la Virgen, Reina y Madre del Carmelo, y los devotos que se confían a ella con total entrega y recurren con toda confianza a su intercesión maternal; recuerda la primacía de la vida espiritual y la necesidad de la oración.
El escapulario se impone con un rito particular de la Iglesia, en el que se declara que "recuerda el propósito bautismal de revestirse de Cristo, con la ayuda de la Virgen Madre, solícita de nuestra conformación con el Verbo hecho hombre, para alabanza de la Trinidad, para que llevando el vestido nupcial, lleguemos a la patria del cielo".

La imposición del escapulario del Carmen, como la de otros escapularios, "se debe reconducir a la seriedad de sus orígenes: no debe ser un acto más o menos improvisado, sino el momento final de una cuidadosa preparación, en la que el fiel se hace consciente de la naturaleza y de los objetivos de la asociación a la que se adhiere y de los compromisos de vida que asume". DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA, PRINCIPIOS Y ORIENTACIONES, CIUDAD DEL VATICANO, 2002

El escapulario NO salva por si solo como si fuera algo mágico o de buena suerte, ni es una excusa para evadir las exigencias de la vida cristiana. Mons. Kilian Lynch, antiguo general de la Orden Carmelita nos dice: "No lleguemos a la conclusión que el escapulario está dotado de alguna clase de poder sobrenatural que nos salvará a pesar a pesar de lo que hagamos o de cuanto pequemos... Una voluntad pecadora y perversa puede derrotar la ´omnipotencia suplicante´ de la madre de la misericordia."

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Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

PATRONA DE COLOMBIA
Fiesta el 9 de julio
  
Pío VII la declaró patrona de Colombia en 1829 concediéndole fiesta litúrgica propia.

Sobre una rústica tela de algodón de procedencia indígena, un pintor español, llamado Alonso de Narváez pintó con bastante arte, una imagen de la Virgen del Rosario.   En su paleta usó colores al temple, con pigmentos naturales tomados de la composición mineral de la tierra y del zumo de hierbas y flores de la región.  Como el lienzo era casi cuadrado (44 pulgadas de alto por 49 de ancho), el artista balanceó y completó el espacio añadiendo, a los lados de la Virgen del Rosario, las imágenes de San Antonio de Padua y de San Andrés Apóstol por ser el primer patrono del encomendero que solicitaba la imagen y el segundo, del fraile que la había mandado a hacer.... mas





Inmaculado Corazón de María

Editado en Villanueva Casanare, parroquia del Sagrado Corazón de Jesús

FIESTA, del Inmaculado Corazón de María

Esta fiesta se celebra el día siguiente al Sagrado Corazón de Jesús.


La fiesta del Corazón Inmaculado de María fue oficialmente establecida en toda la Iglesia por el papa Pío XII, el 4 de mayo de 1944, para obtener por medio de la intercesión de María "la paz entre las naciones, libertad para la Iglesia, la conversión de los pecadores, amor a la pureza y la práctica de las virtudes". 



El Papa Juan Pablo II declaró que la conmemoración del Inmaculado Corazón de María, será de naturaleza "obligatoria" y no "opcional". Es decir, por primera vez en la Iglesia, la liturgia para esta celebración debe de realizarse en todo el mundo Católico. 



San Juan Eudes (1601-1680) propagó dos nuevas devociones que llegaron a ser sumamente populares: La devoción al Corazón de Jesús y la devoción al Corazón de María. Escribió un hermoso libro titulado: "El Admirable Corazón de la Madre de Dios", para explicar el amor que María ha tenido por Dios y por nosotros.

MARÍA CONSERVABA TODAS ESTAS COSAS EN SU CORAZÓN, san Lorenzo Justiniano.
María iba reflexionando sobre todas las cosas que había conocido leyendo, escuchando, mirando, y de este modo su fe iba en aumento constante, sus méritos crecían, su sabiduría se hacía más clara y su caridad era cada vez más ardiente. Su conocimiento y penetración,..... ver mas

 VISITA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, oración:
¡Oh Corazón de María, Madre de Dios y Madre nuestra; Corazón amabilísimo, objeto de las complacencias de la adorable Trinidad y digno de toda la veneración y ternura de los Angeles y de los hombres; Corazón el más semejante al de Jesús, del cual sois la más perfecta imagen;Corazón lleno de bondad y..... ver mas


ACTO DE CONSAGRACIÓN, JUAN PABLO II:
« Madre de los hombres y de los pueblos,Tú que conoces todos sus sufrimientos y esperanzas, tú que sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que invaden el mundo contemporáneo, acoge nuestro grito que, ..... ver mas

Sea por siempre y en todas partes conocido, alabado, bendecido, amado, servido y glorificado el divinísimo Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María. Así sea

Visita al Inmaculado Corazón de María, oración

¡Oh Corazón de María, Madre de Dios y Madre nuestra;

Corazón amabilísimo, objeto de las complacencias de la adorable Trinidad y digno de toda la veneración y ternura de los Angeles y de los hombres;

Corazón el más semejante al de Jesús, del cual sois la más perfecta imagen; 

Corazón lleno de bondad y que tanto os compadecéis de nuestras miserias, dignaos derretir el hielo de nuestros corazones, y haced que vuelvan a conformarse con el Corazón del Divino Salvador.

Infundid en ellas el amor de vuestras virtudes; inflamadlos con aquel dichoso fuego en que Vos estáis ardiendo sin cesar.

Encerrad en vuestro seno la santa Iglesia; custodiadla, sed siempre su dulce asilo y su inexpugnable torre contra toda incursión de sus enemigos.

Sed nuestro camino para dirigirnos a Jesús, y el conducto por el cual recibamos todas las gracias necesarias para nuestra salvación. Sed nuestro socorro en las necesidades, nuestra fortaleza en las tentaciones, nuestro refugio en las persecuciones, nuestra ayuda en todos los peligros; pero especialmente en los últimos combates de nuestra vida, a la hora de la muerte, cuando todo el infierno se desencadenará contra nosotros para arrebatar nuestras almas, en aquel formidable momento, en aquel punto terrible del cual depende nuestra eternidad.

¡Ah! Virgen piadosísima, hacednos sentir entonces la dulzura de vuestro maternal Corazón, y la fuerza de vuestro poder para con el de Jesús, abriéndonos en la misma fuente de la misericordia un refugio seguro, en donde podamos reunirnos para bendecirle con Vos en el paraíso por todos los siglos. Amén.

Jaculatoria:
Sea por siempre y en todas partes conocido, alabado, bendecido, amado, servido y glorificado el divinísimo Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María. Así sea.

EL MAGNIFICAT: UNA ORACIÓN PARA TIEMPOS NUEVOS

Carta pastoral de la Conferencia Episcopal de Nicaragua

MANAGUA, miércoles 8 de junio de 2011 (ZENIT.org).- Los obispos de Nicaragua, el pasado 31 de mayo, en la fiesta de la Visitación de María, han escrito una carta pastoral sobre “El Magnificat: una oración para tiempos nuevos”, en este país centroamericano que vive un “año de oración”, decretado por la Conferencia Episcopal.
Mientras se encaminan hacia un día de ayuno nacional por Nicaragua el próximo 1 de julio, los prelados invitan a implorar a la Virgen por la situación del país, comprometiéndose a rezar el rosario personalmente, en las familias y en las comunidades.
Citan a Benedicto XVI que, en 2007, exhortaba en el Santuario de Nuestra Señora Aparecida: “Permanezcan en la escuela de María. Inspírense en sus enseñanzas”.
Los obispos ofrecen una reflexión bíblica sobre el Magnificat, y exhortan a orar y meditar a la luz de “esta bella oración de la Virgen”.
El Magnificat, dicen, es como “el espejo del alma de María” (Puebla, 297), es la oración de los pobres auténticos del pueblo de Israel: “Lo primero que María nos enseña es algo tan sencillo como dejarnos mirar por Dios, sentirnos acogidos y envueltos en su ternura, en su perdón, en su amor incondicional”, “¡Descubrámonos amados por Dios como María!”, afirman.
“En Nicaragua, cada uno personalmente y todos como comunidad nacional, superemos los miedos, la indiferencia egoísta y la autosuficiencia de quien se apoya en sí mismo. Reconozcamos con gratitud que lo mejor de nuestra vida y las muchas riquezas de la cultura y de la historia de nuestra patria han sido un don gratuito de Dios, que siempre llena de bendiciones a quienes se abren a su gracia con libertad y responsabilidad”, subrayan.
Afirman los pastores que el Magnificat es el prólogo de las Bienaventuranzas proclamadas por Jesús: “Ella nos enseña que la felicidad anunciada en el Evangelio no se basa en la avidez y la posesión de bienes materiales, ni en los goces pasajeros que nos engañan y deshumanizan, ni en la ambición desmedida de poder sobre los demás a toda costa”.
“En el Magnificat la Virgen María aparece libre de la ansiedad y la inquietud que nacen del egoísmo, del orgullo y de la búsqueda de los propios intereses. Se presenta más bien con la serenidad profunda de quien se sabe acogida y bendecida por el amor de un Dios que colma todos sus deseos. En María vemos lo que acontece cuando alguien permite que Dios intervenga en la propia vida y le cede el protagonismo de la propia existencia. Ella nos muestra hasta dónde puede llegar la acción misericordiosa de Dios, que siempre está llamando a la puerta de nuestro corazón y de nuestra sociedad para colmarnos de vida y de felicidad”, añaden.
“Como creyentes debemos vivir con serenidad y esperanza, sabiendo que nuestra vida y la historia de nuestra patria, ‘de generación en generación’, se verán bendecidas por la fidelidad amorosa de Dios. Su perdón infinito y su providencia cotidiana nos protegerán y auxiliarán en todo momento, siempre que nos esforcemos por discernir su voluntad y seguir sus caminos”, exhortan los obispos.
“Desde su experiencia personal de la gracia divina, María mira en derredor y contempla la historia”. “Ve la historia más allá de las apariencias y ve cuál es el fondo de la realidad, descubriendo quiénes para Dios están arriba y quiénes abajo, quiénes están llenos y quiénes vacíos, quiénes cerca y quiénes lejos”, escriben los obispos.
María, señalan, “no es indiferente frente a los problemas de su pueblo”. “De ella debemos aprender que es exigencia de nuestra fe conocer y comprender la realidad social y política del país, comprometernos en transformarla sabiendo que Dios se inclina siempre a favor de los pobres y denunciar con valentía todo aquello que se oponga a los valores evangélicos de la justicia, la verdad y la fraternidad”.
María, en su mirada profética, “ve a los hambrientos ya saciados, a los humildes y abatidos exaltados y a los ricos y poderosos despedidos con las manos vacías. Los soberbios de corazón, los arrogantes y orgullosos que buscan sus intereses y exigen que se rinda culto a su personalidad (Rom 1,30; 2 Tim 3,2; St 4,6; 1 Pe 5,5), se pierden y se dispersan por autodivinizarse, siguiendo sus caminos y no los de Dios. Los poderosos que ejercitan el dominio en modo despótico y autoritario consolidándose en modo prepotente y tiránico sobre los demás (Lc 22,25), actúan como si Dios no existiera y por eso Dios mismo los destrona y derriba. “Los tronos de los poderosos de este mundo son todos provisionales, mientras el trono de Dios es la única roca que no cambia y no cae” (Benedicto XVI, Rezo del Rosario, San Pedro 31.05.08)”.
Exhortan a, como discípulos de Jesús, “aprender a corregir continuamente nuestra percepción de la realidad del mundo”. A imitación de María, deben esforzarse por “ver y comprender siempre a las personas, las relaciones sociales y los procesos políticos desde la perspectiva de Dios y de su voluntad”. “A los pobres hay que respetarlos en su dignidad: debemos comprometernos en su promoción humana integral más allá del puro asistencialismo económico y hacer que sean sujetos de su propia historia”.
Y concluyen los obispos invitando a todos a orar “como María para ser como ella, hombres y mujeres contemplativos, capaces de ver con mirada de fe la realidad y de comprometernos con el Reino de Dios”.
“Iluminados interiormente por el Espíritu Santo en la oración y guiados por la Palabra de Cristo, descubrámonos siempre amados por Dios, vivamos con alegría y esperanza y colaboremos con sabiduría para construir un país más humano y desarrollado, más justo y pacífico”.

MAGNIFICAD, oración

Temas centrales de la NUEVA ERA

La Nueva Era no es una religión propiamente dicha, pero se interesa por lo que se denomina « divino ». La esencia de la Nueva Era es la libre asociación de diversas actividades, ideas y personas, a las que se podría aplicar esta denominación. No existe, en efecto, una sola articulación de doctrinas parecida a la de las grandes religiones. A pesar de ello, y a pesar de la enorme variedad que hay en la Nueva Era, existen ciertos puntos comunes:

– el cosmos se ve como un todo orgánico;

– está animado por una Energía, que también se identifica con el Alma divina o Espíritu;

– se cree en la mediación de varias entidades espirituales: los seres humanos son capaces de ascender a esferas superiores invisibles y de controlar sus propias vidas más allá de la muerte;

– se defiende la existencia de un « conocimiento perenne » que es previo y superior a todas las religiones y culturas;

– las personas siguen a maestros iluminados...

QUE DICE LA NUEVA ERA SOBRE:
                         La persona humana....?
                         Dios ...?
                         El mundo....?

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Editado en Villanueva Casanare, parroquia del Sagrado Corazón de Jesús

Diario de santa FAUSTINA KOWALSKA, apuntes

La misión de santa FAUSTINA era transmitir lo que quería Nuestro Señor, es decir que todo el mundo conociera la Misericordia de Dios. Su Diario es un impresionante relato de las ascensiones y de la oscuridad del alma, es un testimonio de una fe difícil e inquebrantable. Es, ante todo, un testimonio de la confianza total s la infinita misericordia de Cristo.

Lo que sigue son algunos apuntes del diario,

Jóvenes seducidos por el diablo: SATANISMO




Este tema se tomó deRoma, Abr 10, 2011 / 10:36 pm (EWTN Noticias/ACI Prensa)

El experto en satanismo, Carlo Climati, denunció que "cada día aumenta el número de jóvenes que se declaran seducidos por el diablo y la magia negra" con la ilusión de vivir una vida sin reglas siguiendo a un "ángel rebelde".

"EL satanismo destruye aquellos valores universales que están escritos en el corazón de cada ser humano"; crea confusión y "una especie de sociedad al revés, donde el bien se vuelve mal y el mal se vuelve bien".

La moda satánica y del esoterismo se extiende por todo el mundo, "por desgracia, la sociedad moderna está con frecuencia dominada por el relativismo moral y esto favorece la difusión del satanismo.

Climati explicó que a menudo, los jóvenes son "víctimas de una soledad terrible, de la incomunicación y de situaciones familiares difíciles", y encuentran en el esoterismo una "solución fácil e inmediata a sus problemas", lo confunden con un juego. "En los últimos años los jóvenes han sufrido una especie de lavado de cerebro que los empuja a no tener miedo del mundo del ocultismo"

Cierta "música rock puede considerarse ‘diabólica’ o anti educativa", y puede resultar "un puente entre el adolescente y el culto al diablo".

El Internet y lo medios de comunicación son a menudo peligrosos para los "jóvenes psicológicamente frágiles", que se divierten practicando "ritos que inventan después de haber navegado en Internet o después de la lectura de cualquier libro esotérico", "por desgracia, a veces, se puede llegar a cometer actos de violencia o asesinato".

--¿Por qué tanto interés por el mundo de lo oculto?

--Climati: El punto de partida es una cierta tendencia al neopaganismo, a menudo disfrazado de modas aparentemente inocuas. Pensemos en lo que está sucediendo, desde hace unos años, en la fecha de la celebración de Halloween. Se multiplican, en las discotecas, las fiestas con temas esotéricos.

Además de bailar, los jóvenes encuentran en el local magos que se ofrecen a leerles el horóscopo o las cartas del Taroc. Y como si no bastara, los quioscos reciben una invasión de revistas para adolescentes, con ideas supersticiosas como el uso de hierbas mágicas, los presuntos poderes de las piedras, la fabricación de amuletos, e incluso la adoración del planeta Tierra, como si fuera una especie de divinidad.

--¿Por qué recurren muchos jóvenes a los ritos mágicos o satánicos?

--Climati: Porque hoy se piensa muchísimo en el cuerpo y poco en el alma. La magia y el satanismo representan la búsqueda de un poder egoísta para ser ejercido sobre los demás, para obtener satisfacciones materiales y seguir los falsos modelos propuestos por algunos medios de comunicación.

Estamos en la era de la apariencia, en la que la cirugía estética, publicitada en los programas televisivos, parece resolver todos los problemas. Quien no se parece a ciertos actores o a ciertas modelos, corre el riesgo de sentirse inferior, limitado. Empieza a mirarse al espejo y a experimentar una sensación de inseguridad.

Los programas televisivos parecen competir en su oferta de testimonios de familias en crisis, padres que se pelean con los hijos, maridos que traicionan a sus mujeres y viceversa, que se insultan y se faltan al respeto públicamente. Este mecanismo produce un gran miedo al otro. Impide a los jóvenes creer en la promesa de amor eterno.

--¿Necesitan los chicos de hoy reencontrar la relación con Dios?

--Climati: Por supuesto. Pero, lamentablemente, se encuentran con muchos obstáculos. Hoy se tiende a crear una sociedad atea, dominada por el relativismo moral.

Los jóvenes corren el riesgo de encontrarse solos en un mundo cada vez más materialista, privado de aquella relación de filiación divina que puede representar un recurso en los momentos de dificultad.

Quien es consciente de que es hijo de Dios nunca puede sentirse abandonado ante los problemas. Por lo tanto, no buscará atajos como el satanismo o las formas de religiosidad neopaganas.

--¿Cómo educar adecuadamente a los jóvenes hoy?

--Climati: Hay que promover una cultura del compromiso, que valore los pequeños esfuerzos de la vida cotidiana. Si queremos conquistar a una chica, no hemos de recurrir al rito mágico o satánico. Regalémosle un bonito ramo de flores, dialoguemos, tratemos de ser amables y sinceros, abrámosle nuestro corazón. En pocas palabras, esforcémonos.

Además es oportuno promover una sana cultura del límite. Educar a los chicos para que comprendan que en la vida no se puede tener todo. Hay que saber aceptar los propios límites. Para ser felices, no es necesario parecerse a las modelos de las fotos.

No hay que imitar a los perfectos, pero irreales, protagonistas de los anuncios publicitarios, ni es necesario tener siempre en el bolsillo el último modelo de teléfono móvil. Es suficiente con ser uno mismo. Esto educará a los jóvenes para que tengan una visión mejor de la vida y también para que acepten eventuales momentos difíciles y de sufrimiento.


La oración es luz del alma

De las Homilías del Pseudo-Crisóstomo
(Suplemento, Homilía 6, Sobre la oración: PG 64, 462-466)

LA ORACIÓN ES LUZ DEL ALMA
 
Nada hay mejor que la oración y coloquio con Dios, ya que por ella nos ponemos en contacto inmediato con él; y, del mismo modo que nuestros ojos corporales son iluminados al recibir la luz, así también nuestro espíritu, al fijar su atención en Dios, es iluminado con su luz inefable. Me refiero, claro está, a aquella oración que no se hace por rutina, sino de corazón; que no queda circunscrita a unos determinados momentos, sino que se prolonga sin cesar día y noche.

Conviene, en efecto, que la atención de nuestra mente no se limite a concentrarse en Dios de modo repentino, en el momento en que nos decidimos a orar, sino que hay que procurar también que cuando está ocupada en otros menesteres, como el cuidado de los pobres o las obras útiles de beneficencia u otros cuidados cualesquiera, no prescinda del deseo y el recuerdo de Dios, de modo que nuestras obras, como condimentadas con la sal del amor de Dios, se conviertan en un manjar suavísimo para el Señor de todas las cosas. Y también nosotros podremos gozar, en todo momento de nuestra vida, de las ventajas que de ahí resultan, si dedicamos mucho tiempo al Señor.

La oración es luz del alma, verdadero conocimiento de Dios, mediadora entre Dios y los hombres. Por ella nuestro espíritu, elevado hasta el cielo, abraza a Dios con abrazos inefables, deseando la leche divina, como un niño que, llorando, llama a su madre; por ella nuestro espíritu espera el cumplimiento de sus propios anhelos y recibe unos bienes que superan todo lo natural y visible.

La oración viene a ser una venerable mensajera nuestra ante Dios, alegra nuestro espíritu, aquieta nuestro ánimo. Me refiero, en efecto, a aquella oración que no consiste en palabras, sino más bien en el deseo de Dios, en una piedad inefable, que no procede de los hombres, sino de la gracia divina, acerca de la cual dice el Apóstol: Nosotros no sabemos pedir como conviene, pero el Espíritu mismo aboga por nosotros con gemidos que no pueden ser expresados en palabras.

Semejante oración, si nos la concede Dios, es de gran valor y no ha de ser despreciada; es un manjar celestial que satisface al alma; el que lo ha gustado, se inflama en el deseo eterno de Dios, como en un fuego ardentísimo que inflama su espíritu.

Para que alcance en ti su perfección, pinta tu casa interior con la moderación y la humildad, hazla resplandeciente con la luz de la justicia, adórnala con buenas obras, como con excelentes láminas de metal, y decórala con la fe y la grandeza de ánimo, a manera de paredes y mosaicos; por encima de todo coloca la oración, como el techo que corona y pone fin al edificio, para disponer así una mansión acabada para el Señor y poderlo recibir como en una casa regia y espléndida, poseyéndolo por la gracia como una imagen colocada en el templo del alma.